Pierce Brosnan, en una imagen en el Festival de Cannes en 2002
Historias de película
El día que Pierce Brosnan fue James Bond mucho antes de ser... James Bond
En 1980, con 27 años y apenas un puñado de papeles en el cine y la televisión, Pierce Brosnan visitó a su primera esposa, Cassandra Harris –fallecida en 1991–, en el rodaje en Corfú de una película de James Bond. Se trataba de Solo para sus ojos (1981), con Roger Moore como 007. Nada hacía presagiar por aquel entonces que Pierce Brosnan también acabaría encarnando al mítico agente con licencia para matar. Eso sí, bastante más tarde de lo que pudo haber sido.
En 1982, un año después del estreno de Solo para sus ojos, Pierce Brosnan comenzó a protagonizar la simpática serie de detectives Remington Steele junto a Stephanie Zimbalist y en la que, por cierto, también trabajó Cassandra Harris. El actor irlandés fue ganando fama hasta el punto de ser uno de los candidatos para interpretar a James Bond. Y no solo eso: en 1986 superó las pruebas de selección y ya era el elegido para protagonizar Alta tensión.
Pero, igual que una casualidad –la visita a su esposa en el rodaje de Solo para sus ojos– hizo que Pierce Brosnan entrara en el universo Bond, una curiosidad también fue la que provocó que Timothy Dalton reemplazase a Pierce Brosnan en el último momento.
Todo estaba cerrado en 1986 para que Pierce Brosnan tomase el relevo de Roger Moore en la saga y más aún cuando se canceló Remington Steele y Brosnan quedaba así libre de compromisos. Apenas faltaba lo que parecía una formalidad: esperar a que transcurriesen los 60 días de plazo que tenían los productores para renovar la serie y que figuraban en la cláusula del contrato de Pierce Brosnan. Pasaron 59 días y no ocurrió nada. De hecho el actor, como relata en el documental Todo o nada: La historia no contada de 007, ya se había hecho incluso las fotos promocionales como James Bond.
En el 60º día, justo cuando se iba a anunciar oficialmente en una rueda de prensa la contratación de Pierce Brosnan como nuevo Bond, pasó lo que parecía impensable. Pierce Brosnan recibe una llamada de teléfono en la que le comunican que la NBC ha comprado los derechos de Remington Steele después de la cancelación de la serie. Adiós a su sueño de convertirse en James Bond. Al menos durante un largo tiempo.
Ese largo tiempo terminó superando los ocho años. Los que pasaron hasta que comenzó el rodaje de Goldeneye (se estrenó en 1995), el primer y deseado título de Pierce Brosnan como James Bond y también el primero de la saga después de un parón de seis años tras Licencia para matar (1989), con Timothy Dalton como protagonista.
Después de Goldeneye vendrían El mañana nunca muere (1997), El mundo nunca es suficiente (1999) y Muere otro día (2002). Pierce Brosnan, aquel joven que solo había ido de visita para ver a su mujer en Solo para sus ojos, ya era cuatro veces James Bond.