Richard Gere se adentró en el angustioso mundo de los sin hogar
Cine
El día que Richard Gere se convirtió en vagabundo
Quiso conectar con la realidad de miles de personas que enfrentan la pobreza y la exclusión social
Richard Gere, el actor que conquistó los corazones de millones de espectadores con su carisma y sus papeles de galán romántico en los años 90 —como en Pretty Woman (1990), Mr. Jones (1993), Novia a la fuga (1999) y Otoño en Nueva York (2000)—, dio un giro radical en su carrera con su participación en Invisibles (2014), una película que lo alejó de las alfombras rojas y lo sumergió en una realidad más cruda y desconocida: la de un vagabundo.
En esta película, dirigida por Oren Moverman, Gere interpretó a George Hammond, un hombre sin techo que lucha por encontrar una salida a su situación mientras trata de reconectar con su hija. En una película donde la fotografía de Saul Leiter inspira la mirada melancólica del director, Gere abandonó su glamour de galán para adentrarse en el angustioso mundo de los sin hogar, en un retrato muy diferente al que el público estaba acostumbrado.
«Siento más lejano el papel de millonario que el de un hombre sin techo», confesó el actor durante la presentación de la película, señalando la desconexión que sentía con los personajes adinerados que había interpretado en su carrera.
Lo realmente impactante de la película fue la forma en que Gere vivió el proceso de filmación. Para darle autenticidad a su papel, muchas de las escenas se rodaron en las calles de Manhattan, usando cámaras ocultas para capturar las reacciones de los neoyorquinos al ver a un hombre sin hogar. El marido de Alejandra Silva contó que, en los momentos en que estaba filmando, la gente le daba dinero, pero nadie lo miraba a los ojos.
«Es interesante seguir la cara que ponen los peatones cuando se acercan a un mendigo», dijo el actor. A pesar de ser uno de los rostros más conocidos del mundo, nadie lo reconoce. La invisibilidad que experimentó le permitió reflexionar profundamente sobre el aislamiento social y cómo las personas en el hogar son despojadas no solo de un techo, sino también de su humanidad.
Richard Gere, en el rodaje de Invisibles
En su preparación para el papel, el actor pasó tiempo visitando refugios para personas sin hogar y fundaciones, con el objetivo de comprender mejor las dificultades que enfrenta. «Mi idea fue realizar un papel sutil y profundo, que no cayera en los típicos clichés sobre los sin techo», explicó. Durante este proceso, se dio cuenta de la rapidez con la que una persona puede deteriorarse física y mentalmente al quedar fuera del sistema, algo que lo impactó profundamente. «El aislamiento social que sufren los sin techo es igual que el que experimentan los prisioneros en las cárceles. Lo peor de vivir en las calles es el odio hacia uno mismo que experimentan», dijo entonces.
Campaña contra el 'sinhogarismo'
Este es un claro ejemplo de cómo la realidad supera la ficción. Richard Gere, ha llevado esa misma experiencia a su vida personal. Ahora, como activista, está comprometido en luchar por erradicar el 'sinhogarismo' y usa su plataforma para visibilizar este problema que afecta a miles de personas.
Junto a su esposa, Alejandra Silva, Gere ha lanzado una campaña en España para acabar con el 'sinhogarismo'. Se han unido a la ONG Hogar Sí con la meta de que, en los próximos cinco años, nadie tenga que dormir en la calle en España. «Queremos ayudar a este país a acabar con el sinhogarismo», explicó Alejandra a la revista Elle, quien también ha vivido la experiencia de dormir en la calle, lo que le ha dado una perspectiva más profunda sobre la urgencia de esta causa.