Àngel Llàcer fue el invitado este miércoles en 'El Hormiguero'
Ángel Llácer vuelve a 'Tu cara me suena' tras su peligrosa infección: «Me dije: 'Tengo que hacer testamento'»
El presentador regresa al jurado del programa de Antena 3 tras superar una grave enfermedad: «Me salvó el amor»
Ángel Llácer regresa como jurado de 'Tu cara me suena' en Antena 3, anunciando que Florentino Fernández, «Flo», será el sustituto del humorista Carlos Latre. Su vuelta es casi un milagro, pues estuvo al borde de la muerte y lo recuerda con precisión.
«Fui de vacaciones a Vietnam y Tailandia, allí comía de todo, hasta cuello de pato. Cogí una bacteria, pero con antibióticos parecía haberse curado. Regresé a España y empecé a sentirme mal. Fui al hospital con un atasco fecal, me hicieron lavativas y me mandaron a casa», relata Llácer.
Apenas 24 horas antes de una grabación de Tu cara me suena, tuvo una premonición: «Me voy a morir, me muero esta semana. Tengo que hacer testamento». Con un fuerte dolor en la pierna izquierda, volvió al hospital, donde una doctora decidió operarlo de urgencia. El diagnóstico: fascitis necrotizante. «Los cirujanos abrieron y, con una cuchara, empezaron a sacar lo que la bacteria se estaba comiendo», explica. Fue operado cuatro veces.
En una conversación con Pablo Motos en El Hormiguero, Llácer narró los momentos más críticos: «La muerte estaba conmigo, aquí delante de la cara. Me decía: ‘Tú estás conmigo y cuando te quieras ir, yo te voy a recibir’». Ante el riesgo de la operación, que ofrecía tres escenarios –no sobrevivir, perder la pierna o salir adelante–, se despidió de su familia y amigos. «Me voy feliz. No sufráis. He pasado 50 años maravillosos», les dijo.
A la mañana siguiente, al despertar, comprobó que su pierna seguía ahí. «A partir de ese momento, me conecté a la vida y ya no me muero», afirma. Desde entonces, la sombra de la muerte desapareció de su rostro y recuperó las ganas de vivir. En la UCI, aprendió a valorar lo más básico, como ser autónomo. «Un día pedí sol y me llevaron a una zona donde me pudiera dar. Se me puso cara de felicidad».
Llácer reconoce que el amor fue su salvación: «Recibí tanto cariño, incluso en redes sociales, que no sabía que la gente me quería tanto. Me siento atado a la vida. Me ha ido bien y tengo muy buen ánimo».
La experiencia le ha cambiado: «Ahora solo hago lo que realmente me apetece. He aprendido a caminar por la vida… antes corría. A pesar del drama, he pasado el peor y el mejor año de mi vida». Su nueva afición es construir mesas de madera.
Para celebrar su recuperación y su vuelta a la televisión, Pablo Motos le retó a subirse a la mesa de El Hormiguero. Llácer, con dificultad, lo hizo y gritó: «¡Vuelvo a Tu cara me suena! ¡Estoy curado!».