El presidente del Gobierno aparece claramente más distanciado que el resto de líderes en un extremo del posado
Televisión
Hasta el telediario de TVE reconoce el escapismo de Sánchez en la cumbre de la OTAN
Los periodistas de la cadena que cubren el evento señalan que apareció con una actitud distante y sin interactuar con nadie
La cobertura del Telediario 1 de TVE sobre la reciente cumbre de la OTAN en La Haya ha dejado constancia de una imagen poco habitual del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los propios periodistas del ente público subrayaron su inusual bajo perfil durante el evento, destacando su actitud distante y su escasa interacción con otros líderes internacionales.
Desde la capital neerlandesa, la enviada especial de TVE, Almudena Guerrero, ofrecía una valoración reveladora durante una conexión en directo: «Hoy nos ha llamado y mucho la atención la imagen del presidente del Gobierno en un segundo plano, algo a lo que no estamos acostumbrados quienes le seguimos en los foros internacionales», afirmó la periodista.
Añadió que, en la tradicional foto de familia, Sánchez apareció «en una esquina, sin hablar con nadie, rezagado cuando se dirigían dentro del plenario». Las cámaras también captaron una escena de distanciamiento similar ya dentro del recinto, donde el resto de líderes conversaban informalmente antes del inicio de la sesión, mientras Sánchez se sentaba de inmediato, limitando sus interacciones a unas pocas palabras con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, traductora mediante.
A esta observación en directo siguió la pieza locutada por el periodista Mauro Belenguer, quien incidió en la misma línea: «En mitad de este panorama, todas las miradas puestas en el presidente. Pedro Sánchez ha llegado a la cumbre sin pararse con los periodistas y ha dejado varias imágenes inusuales». Belenguer detalló –mientras en pantalla veíamos un rótulo que rezaba «Sánchez 'se aparta' del resto de líderes»– cómo el presidente español, tras el saludo oficial con el anfitrión Mark Rutte, apareció «claramente más distanciado que el resto de líderes en un extremo del posado». También apuntó que, ya dentro de la sala, «pasó junto a Rutte sin intercambiar palabra y tampoco se ha parado como es habitual con sus otros homólogos que sí han estado charlando en los minutos previos».
Pedro Sánchez pasa junto a Rutte sin intercambiar palabra
La actitud esquiva de Sánchez contrasta con su tradicional deseo de protagonismo en cumbres internacionales, donde suele destacar por su actividad diplomática y su cercanía ante las cámaras. En esta ocasión, sin embargo, su comportamiento ha alimentado la percepción de un cierto escapismo político, más aún en un contexto en el que el presidente se enfrenta a crecientes presiones internas y externas.
Pese a todo, la crónica concluyó con una nota oficial de satisfacción por parte del Gobierno, que considera que los objetivos previstos en la cumbre se cumplieron. No obstante, la frialdad de las imágenes y la evidente desconexión con sus homólogos han dejado una estampa significativa, que ni siquiera la televisión pública ha pasado por alto.