Guillermo del Toro, en una imagen de archivo
Cine
Guillermo del Toro vuelve al Festival de Venecia con su versión de 'Frankenstein'
La 82º Mostra Internacional del Cine de Venecia se celebrará del 27 de agosto al 6 de septiembre
Con la habitual predominancia de filmes norteamericanos e italianos (seis y cinco respectivamente sobre 21 seleccionados) más tres de Francia y dos de Hungría, se celebrará del 27 de agosto al 6 de septiembre la 82a. Mostra Internacional del Cine de Venecia.
No es de extrañar entonces que para nuestro cine no haya habido más espacio en él que una minúscula participación productiva en el azteca/americano Frankenstein de Guillermo del Toro y una presencia consuelo en la sección paralela Horizontes con jurado propio con el filme catalán Estrany riu de Jaume Claret Muxart.
Pero, nacionalismos aparte, cabe reconocer que la selección aprontada por el director Alberto Barbera es de las mejores de los últimos años, confirmando que el más antiguo festival cinematográfica sigue siendo la última y más prestigiosa vidriera del año del cine internacional.
Empezando por ese sueño decenal de Guillermo del Toro de llevar a imágenes el célebre clásico de Mary Shelley y la vuelta al cine de leyendas como Jim Jarmusch, Father Mother Sister Brother, en tres episodios que examinan la vida familiar desde todos los ángulos, y como Kathryn Bigelow con el fantacientífico House of Dynamite sobre un supuesto ataque misilístico a la Casa Blanca.
La joven generación de Hollywood está representada por Noah Baumbach y su «Jay Kelly» en el que George Clooney interpreta a una celebridad que vive una crisis de identidad y Benny Safdie que por primera vez filma sin su hermano Josh The Smashing Machine, sobre un campeón de artes marciales interpretado por un verdadero astro de este deporte como Dwayne Johnson.
Cierra el pelotón norteamericano Mona Fastvold y un curioso musical sobre una fundadora de una secta que en el siglo XVIII la consideraba la reincarnación de Cristo en la Tierra, Ann Lee (Amanda Seyfried).
Jacob Elordi y Oscar Isaac en Frankenstein (2025)
Los italianos serán solo cinco pero abren el fuego al concurso, el 27 de agosto, con La grazia, un nuevo retrato y canto de amor de Paolo Sorrentino a su ciudad natal, Nápoles, con Toni Servillo, Duse de Pietro Marcello sobre los últimos años de vida de la leyenda del teatro Eleonora Duse y su amistad con los grandes de su época, como Benito Mussolini, Gabriele D’Annunzio y Luigi Pirandello (la encarna una estrepitosa Valeria Bruni Tedeschi envejecida prematuramente para el papel).
Franco Maresco recupera un filme inconcluso suyo sobre el gran actor italiano Carmelo Bene y en Un film fatto per bene hace un modelo de reconstrucción que quedará como ejemplo de salvataje de material perdido mientras Leonardo Di Costanzo traza un sutil retrato femenino en «Elisa» y Gianfranco Rosi presenta el único documental que aspira al León de Oro al mejor filme.
The Wizard of Kremlin
Con tres candidatos y aún mayores ambiciones se presenta el cine francés con The Wizard of Kremlin de Olivier Assayas sobre un cineasta ruso (Paul Dano) que se convierte en artífice de imagen de un joven Vladimir Putin, al principio de su irresistible ascenso al poder en las postrimerías de la Unión Soviética (un al parecer extraordinario Jude Law), L’étranger de François Ozon sobre un texto difícil como El extranjero de Albert Camus al que se había atrevido sin éxito hace más de medio siglo Luchino Visconti con Marcello Mastroianni en el rol principal, ahora asumido el joven Benjamin Voisin, y A pied d’oeuvre de la ex actriz pero más que promisoria directora Valérie Donzelli.
Tal vez el filme más curioso de todo el concurso sea Silent Friend de la húngara Ildikó Enyedi, tres historias contadas por un árbol en tres épocas distintas y con distintos estilos, en blanco y negro, en color y en digital, al que acompaña Orphan (Huérfano) del también húngaro e igualmente famoso director Lászlo Nemes, emotivo homenaje a su padre que durante la revolución de 1956 todavía esperaba que su padre volviera de la segunda guerra mundial.
The Voice of Hind Rajab de la tunecina Kaouther Ben Hansa cuenta la verdadera historia de una niña atrapada en un auto en la Gaza bombardeada del 2004 a la que tratan de rescatar miembros de la Luna Roja musulmana en un diálogo a tres entre ellos, el tío de la niña en Alemania y la madre en Gaza, el todo filmado con actores pero con la banda sonora original entre Hind Rajab, la niña, y sus socorredores, conservada en los archivos.
El sol sale para todos (Ri gua zhong Tian) del chino Cai Shangiun es una triste historia de amor terminada, reiniciada y vuelta a terminar (un género que es una rareza for export pero muy popular en China sobre todo en el interior del inmenso país) mientras es también curiosa la trama de «Sin otra opción» del coreano Park Chan-wook sobre un ejecutivo que para conseguir un importante puesto de trabajo no vacila en eliminar físicamente a todos sus competidores.
De inspiración coreana (un famoso filme del 2003 de Jang Joon-hwan) es también Bugonia del griego Yorgos Lanthimos sobre un joven que rapta a un famoso hombre de negocios y su compañera (su actriz fetiche Emma Stone), creyéndolo un alieno que quiere conquistar la Tierra, mientras el taiwanés Nu hui (Chicas) de la exitosa actriz y hoy directora Shu Qi enhebra una serie de retratos femeninos que buscan superar obstáculos para obtener su lugar en el mundo.