La nueva y brillante serie dramática histórica de BBC One, arranca con un estallido, un golpe, un gemido y un grito: es 1066, y la Batalla de Hastings está en pleno apogeo. Normandos e ingleses se cortan con espadas e, incluso, se arrancan la cara a mordiscos, todo para decidir el asunto que marcará los próximos mil años de la historia europea: la sucesión al trono inglés. Comparte algo de ADN de Juego de Tronos en su estructura, al estar basada en un grupo de familias gobernantes —los condados de Wessex, Mercia y Northumberland— con ansias de poder.