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Imagen de la película Te protegerán mis alas

Imagen de la película Te protegerán mis alasSalesianos España

Crítica de cine

'Te protegerán mis alas': un elogio de la actividad de la familia salesiana a favor de los más necesitados

Antonio Cuadri dirige esta historia basada en hechos reales y en el libro del salesiano José Miguel Núñez

El director Antonio Cuadri se inspira en una historia real –como documentan las imágenes de los créditos finales- para contarnos la peripecia vital de Wentinam, un niño que por ser huérfano es considerado «maldito» en su ciudad natal, Kara, en el noreste de Togo. La historia de Wentinam se recoge en el libro homónimo del salesiano José Miguel Núñez, publicado en 2015 por Ediciones Carena y convertido en guion por Claudio Crespo, Antonio Cuadri, Pedro Delgado e Isabel de Azcárraga.

Wentinam, cuyo nombre significa «¿Quién me ama?», malvive en la calle cometiendo pequeños hurtos a las órdenes de unos chavales mayores que él. Un día acaba en la puerta de una casa de acogida de los salesianos, que le invitan y le dan de comer. Poco a poco Wentinam se vincula especialmente al padre Antonio (Nacho López), un joven salesiano al que va a considerar enseguida como su padre. Antonio está decidido a construir un proyecto llamado Pequeños Hogares para poder ofrecer un hogar para niños como Wentiman. Pero a ese proyecto se opone el padre Alfonso, el ecónomo del centro, pues cree que para acometerlo se necesitan más recursos económicos de los que disponen.

Sin embargo, el gran enemigo del proyecto es el Jefe de policía local, secundado por su sargento Azibo, que quiere a los salesianos fuera de ese solar y así poder vendérselo a una empresa inmobiliaria. El tiempo va pasando y Wentinam se convierte en un prometedor joven al que quieren promover como alcalde de la ciudad de Kara. Pero un suceso inesperado pondrá patas arriba todos sus proyectos.

La película es un cóctel que incluye la aventura, el romance, el drama… en el marco de un biopic que toca temas como la inmigración, la pobreza, la acción social de la Iglesia… incluso hay una trama sobre un guardia civil que se debate entre la ley y la conciencia. El conjunto funciona con agilidad y logra hacerse con la atención del espectador.

La producción está muy conseguida, la fotografía de Jorge R. Azogue es muy estimable y las interpretaciones son en general muy auténticas. Ibrahima Kone encarna convincentemente al Wentinam adulto, aunque el niño que le representa en su etapa infantil no se queda atrás. Quizá el actor Nacho López –que trabaja muy bien- tiene un aspecto físico de guapo galán que no casa demasiado bien con su personaje. Una buena película para un público amplio que busca largometrajes positivos e inspiradores.

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