Fundado en 1910
James Cameron lleva más de una década planificando el futuro de Avatar de 2009

James Cameron lleva más de una década planificando el futuro de Avatar de 2009GTRES

Cine

James Cameron lloró de forma desconsolada mientras veía esta película nominada a ocho Oscar

No fue una superproducción ni un blockbuster, sino un drama el que consiguió arrancarle lágrimas al creador de Titanic y Avatar

«He llorado las dos veces que la he visto, varias veces a lo largo de la película». Con esa frase tan directa, James Cameron dejó claro que lo que acababa de ver no era una película más. La confesión llegó durante un encuentro público en el Aero Theatre, donde el director entrevistaba a Chloé Zhao tras el pase de Hamnet. Nadie esperaba que el cineasta asociado a superproducciones gigantescas como Titanic, Avatar o Terminator se emocionara así hablando de una historia pequeña, íntima y sin artificios visuales. Pero precisamente eso fue lo que ocurrió.

Cameron insistió en que no se trataba de una reacción puntual: la había visto dos veces y en ambas le había pasado lo mismo. La sinceridad sorprendió al público y también a la propia Zhao, que respondió con otra revelación inesperada.

Contó que ella también había llorado con una película suya, concretamente con Terminator, algo que nadie suele asociar con lágrimas. Explicó que la experiencia fue tan intensa que terminó sollozando y sin poder dormir, impresionada por la mezcla de espectáculo, emoción y metáfora que encontró en aquella historia de ciencia ficción.

La conversación, que empezó como una entrevista formal, se transformó poco a poco en un diálogo entre dos cineastas que se respetan profundamente. Cameron llegó a decirle que su «superpoder» era la empatía y quiso saber cómo consigue mantener esa sensibilidad en una industria que muchas veces premia lo contrario.

Zhao respondió con total sencillez: «Ante todo, somos narradores, y contar historias es un proceso alquímico, por lo que las cosas que me despiertan curiosidad o con las que siento empatía son aquellas con las que no sé cómo lidiar en la vida. No tengo ninguna otra habilidad».

Hamnet está basada en la novela superventas de Maggie O’Farrell y no sigue el camino típico de las películas históricas. En lugar de centrarse en Shakespeare como figura pública, se fija en su familia y, sobre todo, en su esposa Agnes.

Jessie Buckley, en un fotograma de Hamnet

Jessie Buckley, en un fotograma de Hamnet

La historia gira en torno a la muerte de su hijo de once años, Hamnet, víctima de la peste en 1596, y en cómo ese golpe sacude el matrimonio y la vida cotidiana en la campiña inglesa. La película explora el duelo desde dentro: silencios, miradas, gestos mínimos y una conexión muy fuerte con la naturaleza. No busca el dramatismo fácil, sino algo más íntimo y humano.

Ese enfoque fue precisamente lo que más impactó a Cameron. Acostumbrado a narrativas épicas y a presupuestos colosales, encontró en esta historia una emoción desnuda que no depende de efectos ni de acción. Durante la charla quiso entender mejor el método creativo de Zhao y le lanzó una pregunta muy concreta: «El guion es un boceto, el rodaje es un boceto. ¿Es un proceso de encontrar algo en la obra o en ti misma?». Ella explicó que su forma de trabajar es orgánica, que cada fase cambia la anterior y que la película se va descubriendo poco a poco, casi como si tuviera vida propia.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas