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Robert Duvall, en una imagen de archivoGTRES

Cine

La única película que Robert Duvall consideraba a la altura de 'El Padrino': «No tiene nada que envidiar»

Se estrenó en 2009 y se llevó seis premios Oscar, incluido el de mejor director, que por primera vez recibió una mujer

Robert Duvall es sinónimo de excelencia cinematográfica con una carrera a sus espaldas que abarca más de seis décadas. Reconocido por su excepcional talento como actor y director, ha cautivado al público con sus interpretaciones y su capacidad para dar vida a personajes complejos. Su trayectoria en Hollywood está marcada por numerosos reconocimientos, colaboraciones con cineastas legendarios y una pasión inquebrantable por la narrativa.

Tras graduarse de la Juilliard School, debutó en Broadway en la década de 1950, donde rápidamente se ganó el reconocimiento por su talento. Su transición al cine se produjo a principios de la década de 1960 con apariciones en series de televisión y películas, pero fue su papel de Tom Hagen en El Padrino de Francis Ford Coppola lo que lo catapultó al estrellato.

Tras ese éxito, siguió colaborando con Coppola, apareciendo en Apocalypse Now como el teniente coronel Bill Kilgore. Este papel consolidó su estatus como actor principal en el séptimo arte y le abriría las puertas de Hollywood durante las décadas posteriores. Después llegarían El gran Santini, Network o Tender Mercies, por la que ganó su primer Premio de la Academia al mejor actor por su interpretación de un cantante de música country fracasado que busca redención.

Sin embargo, es a El Padrino a la que guardaba especial cariño. De hecho, era su favorita de toda su filmografía. «Me encanta su rica narrativa. Coppola hizo un gran trabajo al tejer una historia tan monumental en una película cautivadora. Con una historia así, puede resultar difícil de creer, pero Coppola la dominó».

Robert Duvall, como Tom Hagen en 'El Padrino'

En 'Apocalypse Now' tuvo uno de los papeles más recordados para todo amante del cine: el teniente coronel Bill Kilgore, cuyos métodos eran más que cuestionables. Él pronunció la frase «Me encanta el olor a napalm por la mañana».

Su papel de predicador excéntrico también pasó a la posterioridad en su larga trayectoria en el mundo del cine.

No es de extrañar que eligiese esta como la mejor película de su carrera. Más allá de narrar la intrahistoria de la familia Corleone de forma sublime, El Padrino le permitió conseguir su primera nominación a mejor actor de reparto en la prestigiosa ceremonia. Aunque Joel Grey se llevó el premio por su papel en Cabaret, su interpretación se considera una de las mejores de la historia.

Pero no es esta la única película que el actor destacó cuando la cadena MTV le preguntó en una gala de premios por sus películas preferidas. Además de nombrar El Padrino, citó otra inesperada que tampoco pasó desapercibida en los Oscar: En tierra hostil. «Hoy se hacen películas igual de buenas y esta es una. No tiene nada que envidiar a aquellas otras de los 70. Me encanta». Tanto que llegó a verla dos veces a la semana: «La narrativa fue maravillosa, y la forma en que Kathryn [Bigelow] la filmó también», expresó.

Fotograma de En tierra hostil

El intérprete, a su vez, elogió la interpretación de Jeremy Renner de Sargento William James un adicto a la adrenalina que trabaja como experto en desactivación de explosivos. Destinado en Irak, mira de frente a la muerte cada vez que se mete en su traje protector. «Los demás actores también estuvieron increíbles», matizó, pensando en Ralph Fiennes y Anthony Mackie. «La tensión era tan real... Es una gran película».

La representación de Kathryn Bigelow de un escuadrón antibombas militar estadounidense encargado de localizar y desactivar artefactos explosivos improvisados durante el conflicto de Irak recibió críticas iniciales de algunos veteranos por sus supuestas imprecisiones. Pero eso no impide que En tierra hostil destaque como una película de acción a pequeña escala y llena de tensión.

Fue la película mejor valorada del año de su estreno, en 2009, y ganó seis premios Oscar, incluido un innovador premio a mejor directora para Bigelow, convirtiéndola en la primera mujer en recibir la estatuilla dorada.

The New Yorker llegó a escribir de ella asegurando que ya es un «clásico de tensión, valentía y miedo, que se estudiará dentro de veinte años cuando la gente quiera entender algo de lo que les ocurrió a los soldados estadounidenses en Irak». Y añadió: «Si hay cinéfilos hartos de la moda actual de la violencia fantástica desenfrenada, esta es la película convincentemente directa y contundente para ellos».