Adrián Soler en el programa de Pasapalabra
Televisión
El concursante de televisión que pasó de buscar el amor a participar en 'Pasapalabra'
Adrián Soler: el nuevo concursante que no pasa desapercibido en el programa presentado por Roberto Leal
Parece que el programa de Pasapalabra se enfrenta nuevamente a un duelo como el que sufrió la pasada semana tras la ida de su pareja más longeva: Rosa Rodríguez y Manu Pascual. Así es, Alejandro Ruiz fue vencido el pasado martes.
Sin embargo, su derrota trae consigo la llegada de un nuevo concursante que no ha pasado desapercibido. Este nuevo concursante fue uno de los que estaban en busca del amor en el famoso programa de Mujeres y Hombres y Viceversa.
Este, no es otro que Adrián Soler, un joven de Barcelona, controlador aéreo de profesión y a punto de ser padre. Lo más llamativo de su llegada es que, antes de probar suerte en el concurso cultural, participó en el conocido dating show Mujeres y Hombres y Viceversa, donde acudió en su día con el objetivo de encontrar el amor. Este detalle ha generado sorpresa entre los espectadores, que no esperaban ver a un antiguo rostro del universo del entretenimiento sentimental enfrentándose ahora al exigente rosco del programa.
Adrián Soler, quién ha recordado a su padre, fallecido hace un año y a quién le dedicó la prueba final fue pretendiente de Samira y tronista del programa por aquel entonces. Aunque su paso por la pequeña pantalla no queda ahí y también tiene experiencia en GH Vip, al ser defensor de su amigo Javier Tudela.
Adrián Soler en MyHyV
Y aunque su primer Rosco no fue como él esperaba debido a un fallo en la letra P en la primera vuelta que le condenó a tener que «tirar todo» y a un total de 5 fallos seguirá luchando por el bote de Pasapalabra.
Con este fichaje inesperado, el concurso vuelve a demostrar que sus participantes provienen de trayectorias muy diversas, desde perfiles académicos hasta rostros ya conocidos en televisión. Así, el programa mantiene su esencia imprevisible y refuerza el interés del público, que observa cómo cada nuevo concursante llega con una historia personal distinta y con la esperanza de hacerse un hueco en la competición y, por qué no, aspirar al ansiado bote.