Fundado en 1910

Anthony Hopkins, en una imagen de archivoGTRES

Cine

Los dos roles más difíciles de la carrera de Anthony Hopkins, según él mismo

«No soy americano. ¿Por qué diablos me eligieron para eso? Hice lo mejor que pude. Creo que ese fue el papel más difícil que he logrado.»

A día de hoy tenemos claro que los actores irlandeses o británicos pueden interpretar cualquier rol, incluso el de figuras americanas. Por ejemplo, Cilian Murphy ganó un Oscar por su interpretación del nativo o J Robert Oppenheimer. O la interpretación que nos dio Cristian Bale en el rol de un belicista y vicepresidente Dick Cheney, o, la actuación de Naomi Ackie que demostró un increíble talento interpretando a Withney Houston. De hecho, incluso las adaptaciones de cómics se han visto arrastradas por esta tendencia.

Anthony Hopkins creció profesionalmente antes de que eso fuera tan común, pero ha aun así a logrado tener una carrera increíblemente extensa, interpretando una larga lista de personajes estadounidenses. Entre ellos, destaca Hannibal Lecter, interpretación que la valió un Oscar y aterrorizo a generaciones de espectadores.

Sin embargo, si hojeamos su filmografía, veremos que muchos de sus créditos implican algún tipo de 'americanización'. Y aunque podríamos pensar que para un gran actor como él, sería algo relativamente simple, no siempre lo fue. De hecho, el papel más difícil que ha tenido que hacer fue interpretar a una figura estadounidense muy famosa. En una entrevista con Backstage en 2013, el ganador del Oscar reveló que interpretar al protagonista en Nixon casi lo dejó sin aliento: «I’m not American,» ( «no soy americano») declaró. «Why the hell would they cast me in it? I gave it my best shot. I think that was the trickiest one to pull off.» («¿Por qué diablos me eligieron para eso? Hice lo mejor que pude. Creo que ese fue el papel más difícil que he logrado.»

A pesar de que Nixon no tenía el estilo revisionista de la película JFK de Oliver Stone, le dio a Hopkins más de tres horas de metraje para intentar acertar con la caracterización. Y aunque se puede debatir hasta qué punto lo logró, a él le pareció uno de los retos más complejos de su carrera.

Al final, ese papel le valió su tercera nominación al Oscar, lo que al menos fue una forma de reconocimiento a su trabajo.