La ex presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, declara en el Supremo como testigo en el marco del 'caso mascarillas'
Juicio del 'caso mascarillas'. Día 6
Pardo de Vera: «Me encontraba a Koldo y Aldama en el despacho del ministro», cuando Ábalos no estaba allí
La ex presidenta de Adif está imputada en la Audiencia Nacional por su presuntamente cooperar con Koldo en los 'enchufes' de Jéssica y la adjudicación de contratos públicos a cambio de 'mordidas'
Isabel Pardo de Vera era presidenta de Adif, puesto al que se incorporó en junio de 2018, cuando se firmó la compra de material sanitario, desde la entidad pública, a la empresa Soluciones de Gestión, propiedad de Víctor de Aldama, y está considerada como una de las colaboradoras de Koldo García Izaguirre en las gestiones relacionadas con el 'enchufe' de la ex amante de José Luis Ábalos, Jéssica Rodríguez, que terminó trabajando en Ineco y Tragsatec, y cuestión por la que se encuentra investigada en la Audiencia Nacional.
Hoy, se ha sentado como testigo en el Supremo, en el marco del 'caso mascarillas', donde ha declarado a preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, sobre la firma del contrato de 12,5 millones de euros de la empresa de la trama con Adif, para la adquisición de 5 millones de mascarillas. La cantidad «venía dada» en la correspondiente «orden ministerial» que firmó el entonces ministro Ábalos a quien «desconozco quién asesoró», ha afirmado en el Alto Tribunal.
Pardo de Vera ha explicado que, una vez se activó el estado de alarma de 20 de marzo de 2020, se encomendó por par de Transportes la adquisición de un total de 8 millones de unidades de los elementos de protección sanitaria, «en plena tensión del mercado» de dicho material.
Por ello, se encomendó a Adif «la compra de 5 millones de mascarillas en menos de una semana». Un material de procedencia China para el que había que organizar la logística, en especial los vuelos. «Nos pusimos a trabajar en Adif en la tramitación según la ley de emergencia. Siempre en coordinación con el Ministerio (...) y siempre conforme a Derecho», ha insistido. La «gestión» de Adif fue «impecable», ha asegurado en todo momento.
De hecho, la que fuera alto cargo del Ministerio de Transportes, ha defendido las decisiones adoptadas por su equipo en relación con las necesidades de elementos de protección, en una situación de «emergencia» en la que ya «teníamos más de 4.000 fallecidos». No en vano, el contratista alternativo a Soluciones de Gestión «acabó facilitando más tarde mascarillas defectuosas», ha sostenido Pardo de Vera para explicar por qué se decantaron por la empresa de Aldama. Una decisión concreta que ella no tomó, ya que no entraba en las funciones «definidas» para su cargo.
A preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, la ex presidenta de Adif ha negado recordar a una nota confeccionada por el entonces jefe de personal de la institución, Michaux Miranda, también citado hoy a declarar, en la que se recogía que se había recibido «la instrucción de contratar con el mismo proveedor que Puertos» y, por lo tanto, ha sido incapaz de identificar la procedencia de dicha instrucción.
La «sorprendente» relación entre Koldo y Aldama
Sobre el particular del papel que cada uno de los tres acusados, a los que al comienzo de su comparecencia ha afirmado conocer, en distintos momentos y por distintas razones, Pardo de Vera ha puesto la lupa sobre la estrecha relación que mantenían el comisionista confeso, Víctor de Aldama, y el ex asesor Koldo del Ministerio de Transportes. Tanto que le llegó a sorprender que Aldama estuviese en el área reservada para José Luis Ábalos, por razón de su cargo, «cuando era una persona ajena» a la Institución.
[Koldo]Manejaba su agenda. Agendaba las citas. Era el interlocutor natural para hablar con el ministroExpresidenta de ADIF
«Lo vi varias veces» cuando iba a despachar y llegó a preguntar al propio Ábalos por el asunto. El entonces ministro «se extrañó y me dijo que sería un amigo de Koldo y que se enteraría». En algunas otras ocasiones, «vi a Aldama y Koldo en el despacho del ministro» pero cuando él «no estaba allí» presente, ha abundado Pardo de Vera.
«Si Yo llegaba a despachar con el ministro y no estaba», aunque «me hubiera citado», en alguna ocasión se encontró la escena: Koldo y Aldama en el despacho de Ábalos. Algo que «en toda mi experiencia es algo que no me he encontrado jamás», ha enfatizado la testigo. «No me parecía ético desde un punto de vista institucional», ha concluido.
Koldo le pidió dar salida al CV de Jéssica
En otro orden de cosas, Pardo de Vera ha negado conocer a Jéssica o su contratación, mucho menos en un puesto de trabajo al que no existía, «hasta que comenzó la causa» judicial en la que hoy declara como testigo. La expresidenta de Adif ha relatado que Koldo le pidió dar salida, «vuelo», a su currículum: «Me pidió pasar un currículum. Simplemente se lo trasladé a la presidenta de Ineco, diciendo que había llegado de parte del gabinete del ministro».
Esta fue la única gestión que ha reconocido hacer la testigo, en relación con la presunta incorporación irregular de Jéssica en Ineco. Pardo de Vera sí ha recordado el mensaje de Whatsapp que recibió de Koldo, en febrero de 2019, pidiéndole que llamasen «a la chica» para iniciar los trámites porque, «si ni, José [Luis Ábalos] me corta los huevos», lo que ha definido como una expresión propia del ex asesor para dar fuerza a aquellas peticiones que trasladaba por boca del ministro. Así las cosas, Pardo de Vera lo trasladó a los responsables de la entidad concernida, pero nunca como «una exigencia».
Le escribió a la presidenta de Ineco para decir que le había llegado el perfil de la joven y que lo dejaba a su «consideración», siempre teniendo en cuenta si había vacantes o si para alguna de ellas cumpliese el perfil, «sin darle mayor importancia», ha asegurado en la Sala.
Además ha reiterado que «si alguien» le llamaba para ése tipo de cosas, en todo caso, era Koldo pero que «Ábalos no me llamó jamás en relación con la contratación de Jésica». Entre otras cosas porque «fui de las últimas» en saber que la chica había tenido una relación íntima con el ministro. Por lo tanto, ha negado «rotundamente» la versión prestada por el que fue jefe de proyecto de Jéssica, Ignacio Zaldívar, quien aseguró que lo había llamado para pedir que no se la «molestara».
Llegado el término del contrato, Pardo de Vera ha narrado que informó de que no procedía la continuidad en el puesto, a lo que éste le contestó «lo que tú hagas bien hecho está».
Pardo de Vera, entonces, se desentendió del asunto y sólo tiempo más tarde, con el arranque del procedimiento judicial, fue consciente de que había sido trasladada a Tragsatec, también dependiente de Transportes.