Luis Díaz celebra el gol del 3-3 que decidió la eliminatoria
Bayern de Múnich 4-3 Real Madrid
El Real Madrid cae con todos los honores y paga carísima una polémica expulsión de Camavinga
El equipo blanco tuvo cerca el pase a semifinales pero la expulsión al centrocampista francés cambió todo en favor del Bayern de Múnich
El grave error de Neuer que aprovechó Arda Güler y dio esperanzas al Real Madrid
El fútbol puede cambiar en cualquier momento y todo el trabajo de 180 minutos se puede ir al traste en cualquier instante y más cuando uno se enfrenta a los mejores equipos de Europa. Eso le pasó al Real Madrid en el Allianz Arena frente a un Bayern de Múnich al que tuvo contra las cuerdas, pero al que le dio vida en los instantes finales con un regalo de Eduardo Camavinga en forma de expulsión que aprovecharon Luis Díaz y Michael Olise para darle la vuelta al marcador y llevarse el partido por 4-3 y la eliminatoria por 6-4.
Avisó Álvaro Arbeloa tras la ida de los cuartos de final en el Santiago Bernabéu lo importante que era «no cometer errores» y no aprendió la lección un Camavinga que lleva un mes para olvidar y dio vida al Bayern de Múnich cuando ya se cocía otra remontada inolvidable. Se vio al Real Madrid de las grandes noches, al invencible en la Copa de Europa, pero todo se fue al traste en cuestión de segundos en la jugada menos esperada. Aun así, poco que reprochar a los blancos que metieron mucho miedo al equipo de Baviera.
Había reconocido el Bayern de Múnich públicamente su respeto al Real Madrid y ni un minuto hizo falta que pasara para que Manuel Neuer, a sus 40 años, cometiese un error garrafal y regalase el gol a Arda Güler. Recibió el portero alemán de un defensor y directamente le regaló el balón al turco dejando la portería completamente vacía y permitiendo que el galo, con un exquisito golpeo, firmara el escenario soñado por los blancos.
Creyó, como ya creía antes de que echase a rodar el cuero, el Real Madrid, pero el asunto iba de regalos y ahora fue el turno para que entre Lunin y Alexander-Arnold devolviesen el favor. Botó el córner muy cerrado Kimmich y tanto el guardameta ucraniano como el defensor inglés se quedaron debajo del larguero y permitieron que Pavlovic solo tuviese que rematar el centro en la línea de gol. Tablas y errores impropios de unos cuartos de final de Champions.
Nervios y recital de fútbol ofensivo
Ambos conjuntos eran un manojo de nervios y aunque el Bayern trató de hacerse con el control del juego ni mucho menos estaba firmando la actuación del Bernabéu. El balón era alemán, pero los de Arbeloa avisaban al contragolpe con Vinicius y Mbappé siendo una amenaza constante. También tuvo su oportunidad Kimmich pero respondió Lunin, ahora sí, con una buena parada, y fue otra vez Güler el que dio un nuevo golpe al partido.
El turco, confiando al máximo en su disparo, se pidió una falta al borde del área y la mandó a guardar con un disparo a la escuadra que abrirá debate sobre si es un golazo o también contó con la colaboración de Neuer, que vivió una noche de pesadillas. Sea como sea vale igual y le tocó al Bayern responder de nuevo aunque ahora sí se encontró un Lunin fiable, que sacó un derechazo potente de Stanisic que se metía dentro.
Aun así, volcó tanta gente en el área que Kane, omnipresente, aprovechó un pase filtrado de Upamecano para volver a poner el empate en el marcador. Definió con maestría el inglés completamente solo con un disparo al palo largo imposible para Lunin. Todo apuntaba a irse así al descanso, pero no se rindieron los blancos y primero lo intentó Vinicius, que se estrelló con el larguero, y minutos después la conexión Vinicius-Mbappé fabricó un contragolpe que mandó al fondo de la red el francés para empatar la eliminatoria y afrontar así el último asalto.
Mbappé define a placer para marcar el 2-3 antes del descanso
Cambió el guion del encuentro en la segunda mitad y apareció el orden que no vimos en el Bernabéu ni tampoco en el primer tiempo en Múnich. Ahí el Bayern se adueñó por completo del esférico, pero el Real Madrid no se le vio incómodo defendiéndose y sin tener sustos en su área gracias a la seguridad que daban Militao y Rüdiger, que aun con amarilla se mostraron fiables. Mientras tanto, Mbappé en un contragolpe tuvo el cuarto pero respondió con autoridad Neuer y Valverde también lo intentó aunque no logró sorprender.
Todo apuntaba a prórroga porque ambos combinados iban justos de fuerzas, pero Camavinga recibió una amarilla (justa) por cortar una contra y minutos después se llevó la segunda, a falta de cinco minutos para el final, por retener el balón y no dejar que sacara el Bayern. Una cartulina muy rigurosa la que mostró Slavko Vinčić, pero que inclinó la balanza a favor del Bayern de Múnich que nada tardó en que Luis Díaz empatara el partido y Michael Olise completara la remontada en el partido sobre la bocina y sellara el pase del Bayern de Múnich a semifinales de Champions.