Shakira en su entrevista en Al cielo con ella
'Al cielo con ella' se estrena con Hennar Álvarez de femiprogre y con una Shakira espléndida
La dirección del ente público ha entendido que de TVEplayer, transitaba por La 2 y tenía que llegar a la 1 porque este tipo de programas es lo que se ajusta a la RTVE del sanchismo.
El estreno del late show Al cielo con ella, en La 1 de TVE presentado por Henar Álvarez, 40 años, actriz, cómica, escritora y practicante del nuevo feminismo progre: «No necesitamos la validación de un hombre para conseguir absolutamente nada. Necesitamos su salario y que no molesten», así abría su monólogo.
La dirección del ente público ha entendido que de TVEplayer, transitaba por La 2 y tenía que llegar a la 1 porque este tipo de programas es lo que se ajusta a la RTVE del sanchismo.
Su debut en La 1 estuvo promocionado con la presencia de la cantante Shakira, pero apareció en una entrevista grabada en México, como tercera opción en la escaleta. La primera fue un popurrí de música, con un monólogo repleto de dardos envenenados contra los hombres y un final grotesco: el público le lanzó decenas de bragas que Henar Álvarez pidió a los integrantes de un equipo de rugby que recogieran.
En realidad, la musa del programa fue Rossy de Palma, no Shakira, y la actriz se cansó de hablar de temas superfluos y dijo: «Vengo a hacer promoción de mi película». También aprovechó para decir que «no me gustan los nacionalismos, sólo me gustan las fronteras gastronómicas» y puntualizó que: «por ahí no sólo hay hombres chungos; mujeres también hay muchas que son chungas».
Henar Álvarez viajó hasta México para hablar con Shakira de las mujeres. Salir de un plató multicolor y sentarse en una habitación casi en penumbra, con la cantante, chirriaba en exceso. Shakira no defraudó y entró al trapo, fácilmente: «A las mujeres nos han querido encasillar, colocar en una vitrina, aparecer lindas, guapas, perfectas, manteniendo la llama del amor vivo, aparte de traer dinero a casa, criar a los hijos, pero que no se nos mueva un pelo; nos han puesto en un lugar muy incómodo, muy cruel, también».
La cantante, con unas expresiones pulcras, contrastaba con la forma de hablar de Henar en el plató, utilizando palabras soeces… que es lo que debe ser más progre en estos momentos.
La cantante Shakira siguió con su magnífica intervención: «Hoy en día, con las redes sociales, la presión es muy grande; las mujeres tenemos un desafío que es el de seguir construyendo vínculos reales en la era de la tecnología, en la era loca en la que todos aparentan ser felices de una forma o de otra, donde no se habla de sufrimiento, donde no se habla de fracaso y… solo se aprende del fracaso, no sólo del éxito».
Shakira, que desentonaba con el entorno del late show, le explicó a su entrevistadora la frase: «Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan». «Es un grito —explica la cantante— de libertad y de amor propio, y por eso se grita. Creo que la mujer, cuando puede pararse sobre sus propios pies, cuando tiene una cierta independencia económica, ya no tiene que soportar malos tratos, ni abusos, ni infidelidades… Me gusta mucho motivar, inspirar y ver cómo otras mujeres, empresarias o simplemente trabajadoras, salen adelante».
Sobraba el resto del programa, con Shakira grabada y emitida solo una parte de la entrevista, era suficiente, pero… era necesario imprimir el sello de la «nueva» TVE y el envoltorio fue lo de siempre, parte de chabacanería y la progresía feminista en acción. Y la obsesión por Pablo Motos. Henar Álvarez despidió a Shakira así: «Pablo Motos tiene a Willy Smith, pero yo tengo a Shakira». La diferencia es que Smith aparece en el plató en directo y Shakira está grabada… en México.
Al cielo con ella ha permanecido dos temporadas en La 2 y la audiencia fue discreta: en la primera temporada, la media fue de un 2.8 % y 289.000 espectadores; en la segunda, 3,1 % y 359.000 espectadores. La han programado en La 1 los martes tras la Revuelta. Su recorrido será duro y difícil.