La actriz Priscilla Delgado
Cine
Priscilla Delgado, la actriz que de niña triunfó en España y ahora comparte serie con Zendaya y Rosalía
Tras seis años de formación en las escuelas que forjaron a leyendas como Grace Kelly, la actriz Priscilla Delgado regresa al primer plano mundial compartiendo set con Zendaya y Rosalía
«En shock con que Ángel sea Lucía y con el papelón increíble que hace». El comentario, repetido como un mantra en redes sociales, captura el sentimiento de una audiencia que no termina de asimilar el reencuentro. Aquella niña que leía el pensamiento en Los Protegidos ha vuelto, pero lo ha hecho rompiendo todos los esquemas. Mientras el público contiene el aliento ante la crudeza de la tercera temporada de Euphoria, Priscilla Delgado reclama su lugar definitivo en el firmamento de Hollywood. La actriz española ha logrado lo que parecía inalcanzable: sostenerle el pulso interpretativo a la mismísima Zendaya y compartir pantalla con Rosalía con una solvencia pasmosa. Es la confirmación de que aquel talento precoz que conocimos hace una década no era un destello pasajero, sino el prólogo de una estrella internacional de pleno derecho
La historia de Priscilla (San Juan, 2002) parece tocada por una especie de intervención divina o, como ella misma dice, por una 'estrellita' que la acompaña desde que tiene conciencia. Como decíamos, el gran público la descubrió siendo apenas una niña en la serie Los Protegidos, interpretando a Lucía, aquella pequeña huérfana con el don de la telepatía. Hoy, convertida en una mujer de 24 años y afincada en Los Ángeles, esa mirada de cervatillo que cautivó a España se ha vuelto profunda y valiente para protagonizar uno de los arcos más comentados de la nueva entrega de HBO.
Su personaje, Angel, irrumpe en la segunda entrega de la tercera temporada y, con una fuerza arrolladora, se adueña del peso interpretativo del episodio. Delgado da vida a una joven trabajadora sexual que se convierte en el espejo de las horas más bajas de Rue (Zendaya). En la piel de una chica de compañía envuelta en una trama de una complejidad emocional devastadora, la actriz española demuestra sus tablas al retratar, sin filtros, la vulnerabilidad y el sufrimiento de quien se ve atrapada en el abismo de la explotación y la supervivencia. El impacto ha sido tal que las redes sociales no han tardado en dictar sentencia: «La forma en que Priscilla Delgado, con apenas tiempo en pantalla, se invierte emocionalmente en su personaje... realmente ha superado en actuación a la mitad del elenco principal», rezaba uno de los comentarios más virales tras el estreno.
Los fans, que ya exigen verla más, han encontrado en ella el tándem perfecto para Rue, quien experimenta un necesario despertar ante la pedida de auxilio de Angel. «A veces estaba delante de mí y sentía que estábamos compartiendo algo muy especial», cuenta la actriz sobre su experiencia con Zendaya, destacando esa conexión eléctrica que surge cuando dos talentos de esta magnitud se encuentran frente a frente en un entorno tan crudo.
Pero el camino hasta el set de Sam Levinson no ha sido una línea recta, sino una carrera de fondo marcada por la disciplina. Nacida en Puerto Rico, de padre cubano y madre de ascendencia gallega y canaria, Priscilla creció entre el madrileño barrio de Chamberí y los veranos en Candeleda (Ávila). Su debut fue un anuncio para Castilla-La Mancha, seguido de un papel descarnado en la serie Cazadores de hombres junto a Emma Suárez. Sin embargo, su gran punto de inflexión llegaría a los siete años con Los Protegidos, un proyecto del que casi queda fuera porque buscaban a una niña mayor, pero al que el destino terminó devolviéndola un mes después. Como bien dice su madre, Silva: «Lo que tiene que ser para ti, ni aunque te quites».
Al alcanzar la mayoría de edad, Priscilla decidió que España se le quedaba pequeña para sus ambiciones y se mudó con su familia al otro lado del charco. Lejos de la narrativa habitual de la actriz que prueba suerte en solitario, ella contó con el apoyo incondicional de sus padres y su hermano Gabriel Ángel -también niño actor en El Barco-. En Estados Unidos, se formó en los templos de la interpretación: la American Academy of Dramatic Arts y el Lee Strasberg Theatre & Film Institute, cuna de leyendas como Marlon Brando o Al Pacino. A pesar de la exigencia, confiesa que el idioma fue su gran batalla: «Lástima que no tenía ChatGPT entonces. Ahora uso el traductor constantemente porque hay mucho que necesito escuchar y repetir. He sido autodidacta y estoy orgullosa de ello».
Tras seis años de formación y de quedarse a las puertas de hitos como el papel de Max en Stranger Things o el West Side Story de Steven Spielberg, llegó 'la llamada'. Sam Levinson la contrató solo dos semanas antes de comenzar el rodaje. Este papel no solo la ha proyectado al estrellato global, sino que le ha permitido coincidir con referentes como Rosalía, cuya presencia en los nuevos episodios ha sido un bálsamo para la actriz: «Encontrarte un punto de referencia tan lejos de casa es muy emocionante».