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Fotograma de Casablanca

Casablanca

Historias de película

Cuando la censura al cine en España rayó el surrealismo: del guante de 'Gilda' al doblaje de 'Casablanca'

Las películas de los años 40 y 50 fueron los que sufrieron cirugías más duras

Entre 1934 y 1968, Hollywood implementó el llamado Código Hays, un sistema de autorregulación por el cual la propia industria evitaba algunas cuestiones antes de que un censor del gobierno metiera la tijera en filme ya realizado. Los besos demasiado largos, el adulterio mostrado de manera positiva, la cama compartida por el matrimonio o cualquier alusión a las drogas, la homosexualidad, el aborto o la violencia explícita eran, sencillamente, inexistentes.

Pero en España no era así. Durante la dictadura de Franco, varios organismos como la Junta Superior de Censura Cinematográfica o la Dirección General de Cinematografía y Teatro, se ocuparon de que los contenidos que llegaban al respetable fueran también muy respetables. No sólo desde nuestras propias producciones, cuyos guiones se revisaban y vigilaban para que no se fomentaran comportamientos o ideas perniciosas, sino también con lo que llegaba desde fuera. Y ahí la censura se lució.

Aquí les ofrecemos algunas de las 'barbaridades' que hoy nos resultan más incomprensibles, cuando no, divertidas.

El striptease inexistente de 'Gilda' (1946)

Es seguramente, el caso más sonado. Aterrada ante la idea de que aquella hija de español excitara a las masas al quitarse un de manera sugerente un guante mientras cantaba Put the blame on Mame, la censura activó todos sus resortes. La película fue calificada como 'gravemente peligrosa', en muchas hojas parroquiales se alertaba de que acudir a verla era pecado y en muchos cines se sobrexpuso el negativo para que no se viera el brillo de la piel de Rita Hayworth en aquel impresionante vestido. Y todo, por un guante.

El adulterio convertido en incesto de 'Mogambo' (1953)

Aquí la metedura de pata fue sonada, porque los censores consideraron escandaloso el connato de adulterio entre Grace Kelly y Clark Gable –que constaba, en realidad, de un par de besos–por lo que cambiaron el doblaje de modo que los personajes del señor y la señora Nordley fueran, en realidad, hermanos. El resultado fue, sin embargo, de lo más inquietante, ya que el marido se mostraba celoso, en ocasiones, y apasionado, en otras con su… hermana. Y encima una sensual Ava Gardner, sensual e incitadora, pasaba por ahí.

El baile de Silvana Mangano en 'Anna' (1951)

Prohibida en varios países de Europa, lo escandaloso de Anna fue que la actriz italiana interpretaba a una monja que recordaba su pasado como cantante de cabaret sin un ápice de arrepentimiento. Eso de entrada. Pero lo pecaminoso radicó en el hecho de que uno de los capítulos que rememora es el de ella bailando El negro zumbón rodeada de bailarines negros semidesnudos mientras ella, simpática, sugerente, con pantalones cortos y una camiseta ceñida y diminuta, baila alegremente. Puro fuego.

El escandaloso manantial de la doncella (1960)

Ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa, en España fue prohibida, pero su fama fue tan atronadora que la gente se iba a Hendaya a verla. Y es que los censores pensaron que la población no estaba preparada para ver una violación y asesinato con la correspondiente venganza posterior del padre de la víctima. Y si a eso se añade un posible milagro final, pero todo muy rebuscado, muy torturado y muy Bergman, el escándalo fue casi una blasfemia. Se estrenó finalmente en 1969.

Fotograma de El escandaloso manantial de la doncella

Fotograma de El escandaloso manantial de la doncella

El suéter de 'Arroz amargo' (1949) y otros escotes imposibles

De nuevo Silvano Mangano trajo loca a la Censura en este drama donde además hay amantes y delincuencia. ¿La razón? Labrar los arrozales embutida en unos pantalones cortos y una camisa ceñida y exageradamente explícita. Se decidió entonces retocar los carteles promocionales para que no se le vieran los hombros a la actriz, algo habitual en la época que le pasó también a Sara Montiel, Marilyn Monroe, Sofía Loren y Ava Gardner, cuyos largos de falda y de escote fueron absurdamente modificados.

Por quién doblan las campanas (1943) y otras alusiones republicanas

Hubo que esperar hasta 1978 para ver la película de Sam Wood basada en la obra homónima de Ernest Hemingway centrada en la resistencia republicana durante la Guerra Civil Española y eso que los protagonistas eran las super estrellas Gary Cooper e Ingrid Bergaman lo que, por otro lado, la hacía más 'peligrosa'. En Casablanca y Las nieves del Kilimanjaro fue más fácil. En ambos casos apenas se menciona que el protagonista ha combatido en España con los republicanos, con lo que lo solventaron a las bravas cambiando el doblaje.

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