Fotograma de Horizon: An American Saga
Cine
'Horizon: An American Saga 2', el wéstern maldito de Kevin Costner
Entre pérdidas millonarias, críticas negativas y problemas judiciales: así se ha complicado el futuro de Horizon, la saga más personal de Costner
Kevin Costner atraviesa uno de los momentos más delicados de toda su carrera. El actor que durante décadas fue una de las grandes estrellas de Hollywood gracias a clásicos como Bailando con lobos y, más recientemente, al éxito televisivo de Yellowstone, se encuentra ahora en el centro de una tormenta económica y judicial por culpa de su proyecto más personal: Horizon: An American Saga.
La saga, concebida como una gran epopeya sobre la conquista del Oeste americano durante la Guerra de Secesión y los años posteriores, sigue las historias cruzadas de varias familias, colonos, soldados y comunidades indígenas mientras intentan sobrevivir en un territorio marcado por la violencia, las guerras y la expansión hacia el oeste de Estados Unidos
Costner llevaba años soñando con levantar una gran saga sobre la conquista del Oeste americano. El plan era tan ambicioso como arriesgado: cuatro películas conectadas entre sí y financiadas, en parte, con su propio dinero. De hecho, el actor decidió apostar su fortuna, su prestigio y buena parte de su carrera en esta aventura cinematográfica. Pero el resultado ha sido muy distinto al que imaginaba.
El primer capítulo de Horizon apenas recaudó unos 38 millones de dólares, una cantidad muy baja teniendo en cuenta que las dos primeras entregas ya habían costado más de 100 millones. El golpe económico fue tan fuerte que Warner Bros ha decidido paralizar por el momento el estreno del capítulo 2, una medida muy poco habitual tratándose de una estrella del nivel de Costner.
Aunque la segunda parte llegó a proyectarse en el Festival de Venecia de 2024, las críticas tampoco ayudaron a salvar el proyecto. A día de hoy, el estudio asegura que no tiene previsto estrenarla en cines. En Hollywood, eso suele ser una señal muy clara de fracaso. La película podría acabar directamente en plataformas digitales o incluso permanecer guardada indefinidamente sin apenas promoción.
Muchos expertos consideran que el gran error de Costner fue dejarse llevar por la ambición y rodar las dos primeras películas al mismo tiempo, sin esperar a comprobar si el público conectaba realmente con la primera entrega. Una apuesta personal que hoy se ha convertido en un enorme problema financiero. De hecho, según varios medios estadounidenses, el actor ha estado viajando incluso a Arabia Saudí en busca de financiación privada para intentar sacar adelante el capítulo 3, ya que en Hollywood nadie parece dispuesto a invertir más dinero en la saga.
Por si fuera poco, el desastre económico llega acompañado de varios problemas judiciales que han complicado todavía más la situación. Por un lado, le reclaman cerca de 400.000 dólares por supuestas deudas relacionadas con el vestuario utilizado en el rodaje. Pero lo más delicado es la denuncia presentada por una doble de acción, que acusa al entorno de la producción de comportamientos inapropiados durante la grabación de una escena especialmente polémica.
Todo ello ha terminado dañando seriamente la imagen pública del actor y ha provocado que muchos estudios prefieran alejarse del proyecto para evitar más controversias. Lo que Kevin Costner imaginó como la gran obra de su vida amenaza ahora con convertirse en el mayor fracaso de toda su carrera.