Antonio Papell, en La Noche en 24 Horas
Televisión
Antonio Papell con otra tertuliana de TVE: «Tienes unas servidumbres que yo no tengo»
El contertulio de La Noche en 24 Horas aseguró que la condena al hermano de Pedro Sánchez es «desproporcionada» y faltó al respeto a su compañera Lourdes Pérez, con quien terminó disculpándose
Quizá recuerden el gag del programa de José Mota donde, de forma recurrente, un señor mayor, sin que el otro personaje le dirigiera ni siquiera la palabra, se apresuraba a rememorar su servicio militar. «Dices tú de mili… Para mili, la que yo me chupé en Melilla», decía. El lugar al que había sido destinado cambiaba cada semana (Ceuta, Cáceres...), pero el efecto era el mismo: el desahogo del relator y la contrariedad del receptor por tener que escuchar semejante rollo. Con Antonio Papell, veterano contertulio de La Noche en 24 Horas, ocurre algo parecido. Suelta su mili (diminutivo en este caso más próximo a servicio militante que a servicio militar) con un mismo destino, la defensa a Sánchez y al PSOE, a la mínima oportunidad que se le presenta.
Este martes, como en la jornada anterior, fue Laura Clavero quien presentó –lo hace bastante bien, por cierto, aunque la inclinación a la izquierda se mantenga en el programa– La Noche en 24 Horas en sustitución de Xabier Fortes, que informó con solvencia como reportero sobre el fin de la Verja en Gibraltar desde un terreno que, a tenor de los violentos movimientos de cámara de la conexión en directo, parecía movedizo.
Laura Clavero pidió una primera impresión breve sobre la sentencia que condena a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, a nueve años de inhabilitación para cargo público por prevaricación. Así lo entendieron las contertulias Isabel Morillo, Ainhoa Martínez Hoyos y Lourdes Pérez. No fue el caso de Antonio Papell, que en su intervención empleó más tiempo que sus tres compañeras… juntas.
«La sensación que tengo, sin ser jurista, es de desproporción, como todo lo que está pasando en el entorno del presidente del Gobierno», comenzó su papel(l) de abogado defensor de Sánchez, tanto David como Pedro, de Begoña Gómez y el PSOE. Y de acusación contra la derecha. Vamos, lo de todos los días, como los Cintora, Javier Ruiz, Gonzalo Miró, Marta Flich, Fortes e Intxaurrondo en calidad de presentadores, y los Maraña, Aroca, Garrido, Losada, Nebot y tantísimos más como contertulios.
Enseguida sacó a relucir el no caso de la hermana de Moreno Bonilla, por si acaso colaba para justificar a David Sánchez, y después se agarró al caso Montoro para criticar a la justicia por la diferencia de tiempos en relación a los casos de David Sánchez y Begoña Gómez.
La figura de Papell, que como tertuliano funcionó mejor con Sergio Martín como (magnífico) presentador, se ha radicalizado hasta el extremo en su defensa de una causa perdida como el sanchismo. «Es muy difícil eliminar la sensación de que hay una especie de cacería. Yo estoy con Rufián, estoy seguro también de que a la esposa del presidente del Gobierno la van a condenar», añadió antes de destacar la visión que habían dado por la mañana en TVE María Victoria Rosell y Baltasar Garzón. En contra de la condena al hermano de Sánchez, evidentemente.
«Han explicado por qué les parece desmesurada la sentencia. Venían a decir que la cronología tampoco funciona. Cuando se empieza a preparar la plaza, supuestamente, para el hermano de Sánchez es el 19 de mayo de 2017. La moción de censura contra Rajoy termina el 1 de julio de 2018, bastante tiempo después. Sánchez recuperó la secretaría general del PSOE el 21 de mayo de 2017. Sánchez entonces no era nadie», justificó.
Lourdes Pérez, con toda educación, señaló que «el calendario no coincide». Papell, como Toni Bolaño en su marcha de Espejo Público en la mañana del miércoles tras descalificar a Elisa Beni, no se toma bien que le lleven la contraria: «¿Cómo que no coincide?», espetó a su compañera de tertulia.
«No es por polemizar. Se empieza a hablar del hermano del presidente del Gobierno cuando es secretario general del PSOE. Hay una semana de diferencia», razonó la periodista de Colpisa. Pero Papell sí polemizó.
Antonio Papell volvió a contar su mili en cuanto tuvo ocasión. En realidad, la ocasión se la fabricó él mismo a modo de autopase. «Yo quiero reivindicar las fechas que he dado. En voz alta volvió a aportar las fechas. Yo conozco a Nacho Duato, vive en Rusia, conoce muy bien a David Sánchez, que en Rusia tiene un prestigio inusitado, es un gran director de orquesta, un gran hacedor de óperas, ha colaborado con Nacho Duato, que es el director artístico del teatro… De un teatro de San Petersburgo que tiene un nombre complicado. Que a una persona como él se le genere un conflicto como el que ha pasado en Badajoz, que en el panorama europeo está un poco de lado. No tiene sentido que una persona se arruine la vida que conseguirá fácilmente si no es en esta en otra oposición. No sé si hay mucha gente que aspira a entrar en los conservatorios, que me parece que no», apostilló Papell.
«Mucha gente coincide conmigo, gente de mi entorno, que es muy difícil pensar que no hay una voluntad de ejemplaridad por parte del Poder Judicial», expresó Papell. Si es gente de su entorno, es fácil suponer que esas personas coincidan con él.
El momento incómodo llegó cuando Antonio Papell, que se atascó en su monólogo y por momentos parecía otro Antonio, Ozores –solo que sin el ingenio ni la gracia del genial humorista–, soltó esta frase gratuita y desacertada: «Lourdes tiene unas servidumbres que yo no tengo. Yo también he estado en Vocento».
«No, puedo discrepar, pero eso no te lo voy a tolerar», aclaró Lourdes Pérez. «Y yo tampoco», intervino con acierto la presentadora. «Antonio, creo que eres lo suficientemente inteligente, mucho más que yo...», continuó Clavero.
Antonio Papell se disculpó al momento: «Me voy a disculpar porque no he querido decir que tuviera alguna servidumbre». El gesto le honra pero, para no haberlo querido decir, resulta que es justo lo que había dicho solo unos segundos antes. Para mili, la que hizo él en Ferraz.