Javier Ruiz, entrevistando a José Luis Rodríguez Zapatero, en Mañaneros 360
Televisión
Javier Ruiz, al servicio de Zapatero en TVE: «Presidente, ¿cómo está usted?»
El periodista de Mañaneros 360 edulcora su proceso judicial y se centra en cómo ha afectado a su situación personal y familiar
Javier Ruiz deja TVE y ficha como directivo y presentador estrella de La Séptima, la nueva cadena de Sánchez
La expectación era máxima. La promoción de Mañaneros 360 anunciaba una entrevista en la que José Luis Rodríguez Zapatero iba a responder por primera vez sobre algunas de las cuestiones que más controversia han generado en las últimas semanas. La introducción de Javier Ruiz hacía presagiar un interrogatorio duro, incómodo y con voluntad de fiscalización.
«Zapatero rompe su silencio. Han pasado 65 días desde que comenzó la investigación al expresidente del Gobierno. Hoy Zapatero se sienta aquí. Hoy Zapatero rompe su silencio respecto a la corrupción, a las joyas y a la situación de su familia, a la implicación de sus hijas», indicaba en la hora previa a la entrevista.
Ruiz reconocía, además, que lo hacía en una fecha crucial. «Hoy es 23J. Hoy es aniversario de una victoria electoral en la que él fue un papel claro. Él movilizó la campaña electoral. Hace 26 años que se impuso el Partido Socialista con Bono como jefe señalado. Hoy 23J responde aquí, en Televisión Española».
Tras esa introducción, la expectativa era la de una entrevista exigente. Sobre todo cuando el propio periodista defendió en directo que no era una entrevista pactada. «No se ha pasteleado, no hay más criterio que el periodístico. No hay presiones del Gobierno, pero no se imaginan las presiones de PP y de Vox. Dejen a los periodistas hacer su trabajo. Suéltennos el brazo». Sin embargo, el tono cambió desde las primeras preguntas. En lugar de un cuestionario orientado a confrontar al entrevistado, buena parte de la conversación estuvo marcada por preguntas que permitían a Zapatero desarrollar los mensajes que le interesaban, con escasas interrupciones o repreguntas cuando las respuestas eludían aspectos controvertidos.
Uno de los elementos que llamó la atención fue el tratamiento empleado por Javier Ruiz al dirigirse a él. A lo largo de la conversación utilizó reiteradamente la fórmula «presidente» para referirse a Zapatero, pese a que dejó la Presidencia del Gobierno hace más de una década. Aunque es una fórmula protocolaria utilizada en determinados ámbitos, su uso constante contribuyó a reforzar un tono de deferencia poco habitual en una entrevista.
El relato terminó situando a Zapatero en una posición cercana a la de perjudicado por la investigación, facilitando que pudiera defender la idea de que estaba siendo víctima de las acusaciones relacionadas con un presunto delito fiscal.
En un momento de la entrevista, además, Zapatero reconoció que no juzgaba las intenciones de sus acusaciones, pero subraya que es estructuralmente un problema muy serio. «¿Las tiene? ¿Esto es un error o tiene intenciones?», en referencia a su proceso judicial. «Nadie puede decir que he delinquido hasta que haya una sentencia firme», afirmaba poco después el expolítico del PSOE.
Esa deferencia quedó especialmente patente en el tramo final de la entrevista. Antes de dar paso a la mesa de análisis, Ruiz abandonó el terreno político para interesarse por la situación personal del exdirigente socialista. «¿Cómo está usted?», le preguntó. Zapatero respondió apelando a la dimensión humana del momento que atraviesa: «Las humillaciones, los contratiempos son materia prima para dar forma a nuestra obra y nuestra tarea. Hay que asumirlo, tengo que asumir esta tarea de defender mi inocencia».
El periodista continuó por esa misma línea: «¿Y sus hijas?». El expresidente contestó que «ha sido algo muy impactante para ellas, muy preocupante. Estamos muy unidos en la convicción de nuestra actividad completamente lícita y con el cariño de mucha gente». Ruiz remató el bloque con una tercera cuestión de carácter igualmente personal: «¿Le han dejado de lado algunos de los suyos?». «No, he recibido muchas muestras de fe y de cariño», respondió Zapatero.
Todo ello coincide, además, con las informaciones que en las últimas semanas apuntan a un posible desembarco de Javier Ruiz en el proyecto televisivo conocido como La Séptima, una posibilidad sobre la que no existe confirmación oficial, pero que ha alimentado el debate sobre la imagen proyectada por uno de los rostros más reconocibles de RTVE.
La respuesta en redes sociales no se ha hecho esperar. «No puedo, de verdad que no puedo, con esa bajada de pantalones en TVE de Javier Ruiz. Ese tono amable, tímido, sosegado... la primera vez que se lo escucho. Está todo pactado para que Zapatero responda lo que quiere, sin ser contrapreguntado ni preguntando por contradicciones», comentaba un usuario en X, antes Twitter, mientras otro apuntaba: «Si os suenan los intercambios entre Javier Ruiz y Zapatero, es porque son exactamente iguales que los de un político imputado cuando decide responder exclusivamente a las preguntas pactadas de su abogado».