04 de octubre de 2022

Nacho Cano, durante la presentación a los medios del musical <i>Malinche</i>

Nacho Cano, durante la presentación a los medios del musical Malinche

Reacción a la crítica de El Debate

Nacho Cano elimina las referencias anticlericales de 'Malinche'

Las críticas al musical, como la publicada por El Debate, provoca una revisión honesta de la inmensa producción del ex miembro de Mecano

La crítica que publicó El Debate sobre el musical Malinche no dejó a nadie indiferente. Quizá porque fue una de las primeras, quizá por su contundencia, definitivamente por su argumentación: la producción en la que Nacho Cano había estado trabajando intensamente durante la última década había producido una intensa decepción no sólo entre algunos de los más respetados críticos musicales y teatrales de este país, sino también entre historiadores, musicólogos y espectadores en general.
Pero Nacho Cano, quien también fue entrevistado en El Debate y pudo explicar su versión de la historia, es conocido por trabajar a fondo sus ideas, por ser un profesional incansable y por no tener miedo a la rectificación. Así lo hizo en numerosas ocasiones con Hoy no me puedo levantar, el musical que fue ajustando y retocando hasta dejarlo a su gusto, que no «a gusto de todos».
Diversas fuentes relatan ahora a este periódico que la crítica, calificada de «demoledora» por muchos, provocó una profunda reflexión entre Nacho Cano y su equipo de producción. Preocupaban especialmente las referencias anticlericales, pero también la homosexualidad del histórico fray Olmedo: «Ha habido una crisis, hasta tal punto que han modificado media obra», explican a El Debate. En concreto, se han eliminado 12 minutos del primer acto, incluyendo una compleja escena en la que el gobernador de Cuba y el fraile «se hacían pasar» por Jesucristo para convencer a Hernán Cortés de que fuera a México.
Rebajado el tono anticlerical, fray Olmedo es ahora simplemente un gaditano gracioso con cierto gusto por el dinero (algo que tampoco sorprende, conociendo los tiempos y cómo se mezclaban, en muchas ocasiones, asuntos de Iglesia y de Estado), mientras el buen misionero Jerónimo encarna las bondades de la Evangelización.
«Se ha cambiado y rebajado el tono a lo largo de toda la obra», reconocen desde el musical, ya que después de los pases iniciales se ha pulido el guion y eliminado el amaneramiento del sacerdote, así como una polémica escena del sacramento de la confesión.
Ni el equipo de prensa de Malinche ni el propio Nacho Cano han querido explicar los cambios a El Debate, que celebra la búsqueda de la excelencia en la oferta cultural española.
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