La escritora Mildred Harnack
Mildred Harnack, la joven escritora a la que Hitler mandó decapitar: «Todos sienten la amenaza, pero muchos esconden la cabeza»
La estadounidense luchó contra el nazismo desde el corazón de Berlín y se convirtió en la única civil en recibir una orden directa de ejecución del canciller. Libros del Asteroide recupera su historia en La frecuente oscuridad de nuestros días
Fue la única persona que consiguió poner tan nervioso al Führer que este ordenó su ejecución. Mildred Harnack fue decapitada por orden directa de Hitler. Nacida en Milwaukee, se graduó en la Universidad de Wisconsin y se mudó a Alemania para obtener un doctorado. Como estudiante de posgrado estadounidense en Berlín, fue testigo del ascenso de Hitler y el nazismo.
En 1928, el partido nazi obtuvo menos del 3 % de los votos en las elecciones al Reichstag. En 1930, obtuvo el 18 %. En 1932, el 37 %. Mildred Harnack estaba allí, observando el rápido deterioro de la frágil democracia del país germano, preocupada por las consecuencias que el ascenso del nazismo tendría para Europa y, en consecuencia, para el mundo entero.
«Alemania atraviesa horas muy oscuras», escribió en una carta a su madre. «Todos sienten la amenaza, pero muchos esconden la cabeza bajo la almohada».
'La frecuente oscuridad de nuestros días', escrito por Rebecca Donner, sobrina nieta de Mildred Harnack
En 1930, la joven había abandonado Estados Unidos para mudarse junto a su marido a Alemania, donde ambos crearon una organización de la resistencia que publicaba una newsletter antinazi clandestina, filtraba datos a las embajadas estadounidense y soviética de Berlín y daba cobijo a los disidentes y a la población judía de la ciudad.
Un año antes de que Hitler tomara el poder, comenzaron a celebrar reuniones secretas en su apartamento de Berlín. Mildred apodó a su grupo de resistencia «el Círculo», un grupo muy diverso: sus miembros eran judíos, católicos y ateos. La mayoría tenían entre 20 y 30 años, y más del 40 % eran mujeres. Lo que los unía era su convicción de que había que detener a Hitler.
Así, Mildred Harnack se convirtió, gracias a su trabajo en la resistencia germana al nazismo, en una persona non grata para el Reich, y en un verdadero dolor de cabeza para el mismísimo canciller. Y precisamente fue eso lo que hizo que Hitler la utilizase para dar una lección al resto de la resistencia.
Mildred Harnack y su marido, Arvid, en la Alemania de los años 30
Sin embargo, como se explica en el documental de 2011 emitido por la televisión pública de Wisconsin, Wisconsin’s Nazi Resistance: The Mildred Fish-Harnack Story, para Mildred siempre estuvo claro lo que tenía que hacer: «En el momento en el que Hitler llegó al poder, dijo que no podía quedarse de brazos cruzados», asegura la periodista estadounidense Anne Nelson en el documental.
Arresto, interrogatorio y tortura
Un niño estadounidense llamado Don Heath fue el mensajero de Mildred Harnack entre 1939 y 1941. Su padre era un diplomático que tenía un acuerdo confidencial con Henry Morgenthau Jr., George Messersmith y Sumner Welles para obtener inteligencia de fuentes clave en Berlín.
Pero la Gestapo arrestó a Mildred Harnack el 7 de septiembre de 1942 y le dio un nombre a su grupo: Rote Kapelle (Orquesta Roja). Testimonios de posguerra y notas sacadas de contrabando de una prisión de mujeres en Berlín describen los interrogatorios diarios y las torturas que soportaron.
Mildred reclutó a nuevos miembros, ayudó a escapar a judíos, planeó actos de sabotaje y, tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, espió para los aliados hasta que fue descubierta; fue condenada a seis años de internamiento en un campo de concentración, pero finalmente Hitler ordenó que fuera ejecutada. El 16 de febrero de 1943, Mildred Harnack fue atada a una guillotina en la prisión de Plötzensee y decapitada. Según todos los registros disponibles, ella era la única estadounidense en el liderazgo de la resistencia alemana a Hitler.
En 1947, el New York Times publicó un artículo sobre Mildred Harnarck. Aún así, durante más de medio siglo, su historia permaneció prácticamente oculta y silenciada. Libros del Asteroide ha querido recuperar ahora la historia de una mujer valiente y única con la publicación de La frecuente oscuridad de nuestros días, un verso de Goethe, uno de sus escritores favoritos. De hecho, antes de su ejecución, la escritora pasó sus últimas horas en una celda traduciendo poemas de Goethe: un capellán de la prisión sacó de contrabando el libro de poemas bajo su túnica.
La traducción del poema de Goethe por Mildred Harnack que fue encontrado en su celda poco después de su ejecución
El libro es un homenaje a la memoria de la tía bisabuela de Rebecca Donner. «En tiempos como este, en el que aumenta la tensión y crece el autoritarismo de manera preocupante, su historia se vuelve actual y más urgente que nunca», ha publicado la escritora, ganadora de premios como el National Book Critics Circle y el PEN Award.
En este apasionante libro basado en una historia real, una de las obras de no ficción más premiadas y aplaudidas de los últimos años, la sobrina nieta de Mildred Harnack combina elementos de la novela, la biografía y el thriller. A través de una meticulosa investigación en la que entrelaza cartas, diarios, documentos secretos y testimonios de supervivientes, la autora explora el trágico declive de la Alemania de Hitler y los entresijos de la lucha clandestina y traza un retrato íntimo de una enigmática mujer olvidada por la historia.