Ralph Waldo Emerson, Francisco de Quevedo y Truman Capote
Diez frases literarias para ser optimista más allá de la filosofía y sus atajos
Además de los libros de autoayuda que resumen a epicúreos, estoicos o trascendentalistas, también están las citas de escritores como fuente de esperanza
Los libros de autoayuda a menudo incluyen citas de autores clásicos o en la síntesis de filosofías completas para aprender a vivir. Una de ellas puede ser el pensamiento positivo, un concepto acuñado por el controvertido conferenciante y escritor, también estafador, que se hizo rico, precisamente, con Piense y Hágase Rico, un libro de 1937 que afirmaba que la actitud mental positiva era la clave para conseguir el éxito. Un zumo moderno de filosofías clásicas, filosofías modernas, psicología y experiencias.
Más allá de este camino corto y «práctico» está la búsqueda racional de la felicidad a partir de la erradicación del dolor, el epicureísmo que no es el hedonismo de la búsqueda del placer corporal; la armonía preestablecida de Leibniz, donde Dios ordena el Universo como principio. Donde si cambia la sustancia, por ejemplo el espíritu, también lo hace el cuerpo con coherencia; un sentido similar al del trascendentalismo o la naturaleza como el ejemplo perfecto, grosso modo.
Los escritores y la literatura son otra fuente, más ligera que la filosofía, donde encontrar algunas claves para la vida, para el optimismo y la felicidad, y más honda y reflexiva que las frases adelgazadas, sustraídas de su literalidad teórica que proporciona matices (en los mensajes directos y elocuentes de la prosa) que aquellas suprimen en beneficio de una practicidad no siempre ideal.