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El dequeísmo es uno de los errores gramaticales que traen de cabeza a más de un hablante. En la imagen, 'El lector', de Ferdinand Hodler

El dequeísmo trae de cabeza a más de un hablante. En la imagen, 'El lector', de Ferdinand HodlerMuseo Thyssen-Bornemisza

El dequeísmo: cuando el hispanohablante se hace un lío con la preposición ‘de’ y la conjunción ‘que’

La RAE difunde una guía rápida para ayudar al hablante a no caer en el dequeísmo, uno de los errores más comunes del español

Entre las muchas batallas diarias que suelen librar los hispanohablantes con el idioma está la del dequeísmo.

El dequeísmo es un error gramatical que muchos cometen de forma inevitable, sin saber muy bien por qué ni cómo evitarlo, mientras que otros se echan las manos a la cabeza cada vez que su interlocutor incurre en la indebida inclusión de la preposición «de» delante de la conjunción «que» («Temía de que dijeras algo así», en lugar de «temía que dijeras algo así», por poner un ejemplo).

Luego está el caso contrario: el «queísmo», que consiste en la omisión errónea de la preposición «de» delante la conjunción «que», en un intento fallido de corregir el dequeísmo.

La confusión entre algunos hablantes es tan común que la FundéuRAE ha decidido difundir una serie de pautas para evitar el error.

La FundéuRAE se remite al Diccionario Panhispánico de Dudas que sugiere «sustituir la oración con ‘que’ por el pronombre ‘esto’ (o ‘eso’, ‘aquello’ o ‘ello’), así como convertirla en una oración interrogativa».

De esa manera, la frase citada como ejemplo por la FundéuRAE, «Estaba deseando de que vinieras», se transformaría en «Estaba deseando de eso», lo cual es una construcción evidentemente impropia.

Si lo correcto sería «Estaba deseando eso», la frase debe construirse «Estaba deseando que vinieras».

La FundéuRAE, además, recoge varias situaciones en las que los hablantes suelen caer en el dequeísmo.

La primera de esas situaciones se da «en oraciones con verbos que se construyen sin preposición». Por ejemplo: «Anunciaron que ya ha nacido», y no «anunciaron de que ya ha nacido».

El error también se produce habitualmente en «oraciones que son sujeto, como en ‘Me alegra que haya salido el sol’, y no ‘Me alegra de que haya salido el sol’».

Asimismo, el dequeísmo aparece también en «construcciones que sirven para dar énfasis y locuciones». Como ejemplo cita la FundéuRAE la frase «Tened en cuenta que hoy es festivo», que puede construirse erróneamente como «Tened en cuenta de que hoy es festivo».

Se han identificado casos de dequeísmo en el uso de «verbos que exigen un complemento con otra preposición». Lo vemos en frases como «La diferencia consiste en que ellas sí vinieron», que algunos hablantes lo convierten en un clásico ejemplo de dequeísmo al decir «La diferencia consiste de que ellas sí vinieron».

Por último, el dequeísmo puede hacer acto de presencia en algunos verbos que pueden ir o no acompañados de preposición, en función del sentido de la frase: «Presume que nada fue casual» / «Presume de que nada fue casual».

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