Fotograma de la película 'Blade Runner 2049'
La religión digital que supo predecir Philip K. Dick en la novela que inspiró ‘Blade Runner’
Philip K. Dick supo vislumbrar un mundo dominado por la inteligencia artificial donde hasta la religión se practicaba con un dispositivo móvil
Es indudable que la fama y popularidad que goza hoy la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick, se debe en gran medida a su versión en cine rodada por Ridley Scott con el título Blade Runner.
Estrenada en 1982, la película cuenta con una secuela tardía, Blade Runner 2049 (estrenada en 2017), dirigida por Denis Villeneuve.
Aunque en la secuela se recuperan elementos de la novela original descartados en la cinta de Scott –como ese polvo rojizo que lo impregna todo, o las áreas prohibidas por contaminación nuclear– hay un elemento central del relato de Philip K. Dick que se ha obviado en ambas películas.
Se trata del «mercerismo», esa religión digital que solo se puede practicar por medio de una pantalla y que tenía a media población mundial esclavizada a sus dispositivos portátiles.
Gran parte de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? se centra en esa trama sobre el control mental, espiritual y físico por medio de una religión originada a partir de un experimento social de un iluminado.
El mercerismo fue toda una profecía de Philip K. Dick que imaginó en 1968, cuando se publicó la novela, cómo las nuevas tecnologías y, en concreto, unas tecnologías digitales que ni siquiera se podían adivinar en aquel entonces, podrían permitir la dominación de amplias masas de población.
La predicción de Philip K. Dick se ha hecho realidad en cierta medida en nuestros días. Las nuevas tecnologías de inteligencia artificial, un gran cerebro digital que acumula toda clase de conocimientos recopilados a partir de la interactuación con humanos a lo largo y ancho del globo, se parece mucho a ese nirvana ideal que se prometía a los adeptos al mercerismo.
El modo en que algunos usuarios interactúan con las inteligencias artificiales tiene mucho, de hecho, de actitud de sumisión: cualquier problema, duda o preocupación se consulta con la app correspondiente a la búsqueda de una respuesta que se da por verdadera, con todos los peligros que de ello se derivan.
Al igual que con la tecnología que sostenía el mercerismo en la novela inspiradora de Blade Runner, por medio de las inteligencias artificiales muchas veces se manipula la realidad, se hace pasar por verdad algo que no existe, para lo cual se sirven de tecnologías que generan imágenes de una realidad casi indistinguible, o informaciones que parecen veraces, pero no lo son.
Al final el mercerismo resultó ser una estafa, una mera estrategia de dominación global de un poder fáctico, y esa verdad se reveló de la manera más inesperada y trágica posible. ¿Ocurrirá igual con las tecnologías de inteligencia artificial?