Fundado en 1910
J.R.R. Tolkien en una imagen de archivo de 1977

J. R. R. Tolkien en una imagen de archivo de 1977GTRES

El capitán de Gondor en el que Tolkien se veía más reflejado

No era Boromir, sino Faramir, el personaje con el que más se identificaba su creador, según recoge la carta 180 de Tolkien

J. R. R. Tolkien es el creador de uno de los mundos de fantasía más importantes de la historia de la literatura: la Tierra Media. En ella sitúo su legendarium, su universo, que comenzó con la ideación, y la posterior recopilación, de El Silmarillion.

Desde la misma creación de la Tierra Media, Tolkien la plagó de personajes memorables a lo largo de las tres edades que componen el grueso de su obra. No obstante, su trabajo más conocido sea quizá El Señor de los Anillos, que ha influido a innumerables escritores posteriores.

El sentido fundamental de la obra es la profunda lucha, atávica, entre el bien y el mal. Y el autor la conduce a través de nombres que todo el mundo recuerda: Aragorn, Gandalf, Sam… Y sobre todo Frodo.

Sin embargo, ninguno de estos grandes protagonistas era el personaje con el que más se identificaba su creador. Tolkien cultivó profusamente, además, el género epistolar. Y fue en una de sus cartas, en concreto, la 180, en la que el profesor reveló que se veía más reflejado en cierto capitán de Gondor.

«Yo no soy Gandalf, sólo soy un subcreador trascendente en este pequeño mundo. Si algún personaje se me parece, éste es Faramir, salvo que a mí me falta lo que todos mis personajes poseen (¡que los psicoanalistas lo tengan en cuenta!): el coraje», escribió Tolkien.

Llama la atención que el propio escritor no se identifique con uno de sus personajes protagonistas principales, sino con uno que no aparece hasta el segundo volumen de El Señor de los Anillos, Las dos torres.

Faramir, sin embargo, era el hijo menor de Denethor, senescal de Gondor, y hermano de Boromir, uno de los miembros de la comunidad del anillo. Pero, a diferencia de su hermano, Faramir exhibió resistencia a las tentaciones del símbolo que encarnó el mal en esta historia.

De hecho, Tolkien atribuye al joven capitán capacidad de liderazgo y amor por la naturaleza, así como una de las citas más famosa de toda la obra: «Yo no amo la espada porque tiene filo, ni la flecha porque vuela, ni al guerrero porque ha ganado la gloria. Sólo amo lo que ellos defienden».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas