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La presidente del Consejo de Ministros de Italia Giorgia Meloni y el líder del Partido Popular Alberto Núñez Feijoo

La presidente del Consejo de Ministros de Italia Giorgia Meloni y el líder del Partido Popular Alberto Núñez FeijooEFE

Meloni defiende la civilización occidental, tema soslayado en el congreso del PP

La mandataria italiana demostró que su discurso político cuenta con una fuerte estructura ideológica y cultural que sostiene su acción de gobierno y le da credibilidad

El discurso viral de la presidente del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, en el Conservative Political Action Conference, uno de los foros de referencia de los conservadores estadounidenses que se celebra en la ciudad de Washington y que sirve para reforzar los fundamentos ideológicos de la derecha, ha puesto en evidencia la orfandad de los votantes de derecha en España.

En su discurso, Giorgia Meloni fue a lo esencial de la actual batalla cultural: la defensa de Occidente como civilización y de sus estructuras sostenidas en la filosofía griega, el derecho romano y los valores cristianos.

La mandataria italiana demostró saber dónde se encuentra la raíz de los males que minan Occidente. Sabe que existe un serio problema de autoestima entre sus ciudadanos que, tras una machacona campaña propagandista para culpabilizarles de los males del mundo y obligarles a avergonzarse de su pasado y renunciar a sus logros, agacha la cabeza y deja hacer a unos líderes mundiales más entregados a sus agendas particulares que al bien común.

«Sigo creyendo en Occidente. No como un espacio geográfico, sino como civilización. Una civilización nacida de la fusión de la filosofía griega, el derecho romano y los valores cristianos», declaró Meloni.

Una civilización, recordó, «construida y defendida durante siglos por medio del genio, la energía y los sacrificios de muchas personas».

«Cuando vemos Occidente, definimos una forma de entender el mundo en el que el individuo ocupa un lugar central. La vida es sagrada. Todos los hombres nacen iguales y libres. La ley se aplica a todos por igual, la soberanía pertenece al pueblo y la libertad se antepone a todo lo demás. Esta es nuestra herencia y no nos disculparemos por ello», proclamó desatando el aplauso de los concurrentes.

Meloni continuó: «Mi pregunta para vosotros es: ¿puede esta civilización seguir defendiendo los principios y valores que la definen? ¿Puede seguir estando orgullosa de sí misma y consciente de su papel? Yo creo que sí».

Por lo tanto, «debemos decírselo alto y claro a quienes atacan Occidente desde dentro, a quienes lo sabotean desde dentro con el virus de la cultura de la cancelación y la ideología woke, que nunca nos avergonzaremos de quiénes somos. Afirmamos nuestra identidad y trabajamos para fortalecerla, porque sin una identidad profundamente arraigada, no podemos ser grandes de nuevo».

Meloni concluyó: «La izquierda radical quiere borrar nuestra historia, socavar nuestra identidad, dividirnos por nacionalidad, género, ideología. Pero no nos dividiremos, porque somos fuerte». ´

Frente a ello, los discursos en España escuchados en el Congreso Nacional del Partido Popular suenan vacíos, centrados en política doméstica –algo necesario, sí, pero que si no tienen un fuerte respaldo ideológico detrás, terminan por resultar impostados–.

Un ejemplo, presumió el líder popular Alberto Núñez Feijóo de que el Partido Popular es un «un partido de centro reformista», una expresión nacida en tiempos de José María Aznar como una manera de lograr un apoyo transversal y que encierra un gran complejo en la derecha.

Un Congreso Nacional en el que Feijoo, y reiteró su flamante nuevo secretario general Miguel Tellado, que no van a pactar un gobierno con Vox ni tampoco «con este PSOE», lo cual no significa que con otro PSOE sí puedan pactar.

Y es que el problema del PP viene de atrás, y los síntomas de su desorientación ideológica se han dejado notar: desde la ausencia absoluta a cualquier referencia explícita a la defensa de la vida –ese «la vida es sagrada» de Meloni suena atronador– hasta aquellas declaraciones de González Pons pidiendo a la Iglesia que ordene mujeres obispo.

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