Can Xue, Haruki Murakami y Mircea Cărtărescu son tres de los habituales candidatos al Nobel de Literatura
Las quinielas del Nobel de Literatura: ¿qué escritor se lo llevará en la edición de 2025?
Pronto conoceremos el nombre del Premio Nobel de Literatura 2025. ¿Qué escritores suenan para hacerse con el preciado galardón?
Se acerca el momento en que conoceremos el nombre del Premio Nobel de Literatura 2025 y, como suele ser habitual, críticos y periodistas especializados lanzan sus quinielas.
Quinielas en las que se leen los nombres habituales, todos ellos grandes escritores que, por motivos a veces incomprensibles, todavía no se han hecho con el preciado galardón.
Michel Houellebecq (1958)
Novelista, poeta, ensayista, polemista cancelado por los unos y los otros… El siempre polémico, irreverente y genial Michel Houellebecq es un habitual de las quinielas del Nobel de Literatura y, precisamente por ello, y por todo lo anterior, es casi seguro que jamás se lo darán.
Por méritos, por su puesto, no será: Ampliación del campo de batalla, Las partículas elementales, Plataforma, El mapa y el territorio, Sumisión o Serotonina son algunas de sus novelas principales.
Salman Rushdie (1947)
El Premio Nobel de Literatura para Salman Rushdie sería un acto de justicia y un verdadero grito a favor de la libertad de expresión, de creación y contra la intolerancia y el fanatismo.
Amenazado de muerte desde que en 1989 el ayatolá Ruhollah Jomeini lanzara una fatua en su contra por la publicación de Los versos satánicos, el escritor británico de origen indio sufrió un grabe atentado contra su vida el 12 de agosto de 2022. Sin embargo, sobrevivió y sigue haciendo méritos para que lo reconozcan como uno de los grandes autores de finales del siglo XX y principios del XXI.
Además del citado Los versos satánicos, es autor de La decadencia de Nerón Golden, Dos años, ocho meses y veintiocho noches, Quijote o Cuchillo, donde narra su intento de asesinato.
Thomas Pynchon (1937)
Thomas Pynchon está de actualidad informativa por dos motivos: la genial adaptación al cine de su novela Vineland a cargo de Paul Thomas Anderson en Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson que ya había adaptado con gran acierto otra de sus novelas, Puro vicio); y la publicación de su última novela, Shadow Ticket.
Pynchon es autor de algunos de los clásicos modernos de la novela estadounidense del siglo XX, con obras maestras absolutas como V. o El arcoíris de gravedad. Su nombre siempre ha sonado en las quinielas del novel y nunca se lo han concedido, probablemente porque saben que no se presentaría a recogerlo.
Mircea Cărtărescu (1956)
La prosa de Mircea Cărtărescu es mística, salvaje y a la vez onírica. Su obra poética es arriesgada, desgarradora y aguerrida.
El escritor rumano es un verdadero fenómeno editorial. Y logra atraer a millones de lectores con su estilo introspectivo y, a la vez hipnótico, capaz de presentar temas universales de una manera absorbente y con un ritmo lánguido.
En España, la editorial Impedimenta ha publicado Theodoros, El ala derecha, El ala izquierda, Solenoide o Lulu, además de una antología de su obra poética, Poesía esencial.
Haruki Murakami (1949)
Cuando se acerca el momento de conocer la identidad del nuevo Premio Nobel de Literatura siempre se viene un nombre a la cabeza: Haruki Murakami, y la frase «este será el año de Haruki Murakami» se repite en noticias sobre el premio y en análisis de críticos y expertos.
Para muchos, Haruki Murakami es el gran derrotado del Nobel de Literatura y, sin embargo, pocos autores lo merecen más que él, porque pocos autores han sido más influyentes que el escritor japonés en la literatura universal de finales del siglo XX y lo que llevamos de XXI. ¿Sus méritos? Basta con leer Tokio blues (Norwegian Wood), Sputnik, mi amor, Kafka en la orilla o 1Q84 para admitirlos.
Can Xue (1953)
La escritora china Can Xue encabezaba todas las apuestas sobre el Premio Nobel de Literatura 2024, que finalmente se llevó la autora surcoreana Han Kang.
La escritora, cuyo nombre real es Deng Xiaohua, tuvo una infancia dura en un campo de trabajo donde fue enviada junto con sus padres durante las purgas impulsadas por Mao Zedong.
Autora autodidacta, su literatura muestra una nueva profundidad estilística y temática, centrada, sin embargo, en la deriva histórica de su país, sobre todo durante la Revolución Cultural de Mao, de la que fue víctima. En su obra destacan sus novelas Bajos fondos, Al otro lado y Hojas rojas.
Anne Carson (1950)
Pocos conocen a Anne Carson y, paradójicamente, todos hablan de Anne Carson. El soniquete es tan constante que sorprendería que se lo den. Con el Nobel pasa lo mismo que con los cardenales que entran Papas al Cónclave, que terminan saliendo cardenales. Y con el Nobel, quien entra con el premio bajo el brazo suele salir con las manos vacías. Y, sin embargo, su perfil encajaría.
Esta poetisa canadiense (es también ensayista, traductora y profesora de literatura clásica) es autora de La belleza del marido o Eros dulce y amargo, que edita en España Lumen.
Don DeLillo (1936)
Con Don DeLillo sucede como con Thomas Pynchon, es un mito de la literatura estadounidense del siglo XX y bien podría hacerse con el Nobel.
Su literatura, con alto componente psicológico y, como diría Rimbaud, absolutamente moderna, es heredera de los escritores beat o incluso de los de la generación perdida, trazando así un vínculo con la literatura estadounidense del siglo XX. Submundo y Ruido de fondo son sus novelas más celebradas.