Eduardo Mendoza durante la ceremonia del Premio Cervantes que recibió en 2017
Lectores opinan sobre Eduardo Mendoza, el escritor al que «hasta las amas de casa adoran», según Javier Marías
El Debate ha salido a la calle para encontrar admiradores del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025 y desde luego los ha encontrado, en cantidad y en calidad
Se buscaron y se encontraron. Una encuesta a pie de calle sobre Eduardo Mendoza, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025, de quien se ha podido comprobar que tiene lectores en número y en calidad. Eduardo Mendoza tiene (casi) todos los premios. El mayor de todos ellos el Cervantes, el más importante de la literatura en español.
También ha recibido el Planeta, el galardón mas cuantioso del mundo (mayor que el Nobel, que le falta: un millón de euros para el ganador). El Premio Franz Kafka también figura en su palmarés literario y ahora el Princesa de Asturias de las Letras.
Por el ya largo camino (82 años le contemplan) ha atesorado otros como el Premio de la Crítica de Narrativa Castellana, el Pluma de Plata o al Mejor libro extranjero en Francia, entre otras menciones prestigiosas nacionales e internacionales. Los premios no son sinónimo de éxito entre los lectores, ni tampoco de gusto por una obra. Pero Mendoza parece aunar estas «tres gracias».
El Debate ha salido a la calle para encontrar lectores de Mendoza y desde luego los ha encontrado, en cantidad y en calidad. Se han elegido cinco de ellos entre muchos, mayormente por el conocimiento mostrado de la obra del autor barcelonés quien ¿pasará a la historia de la literatura como uno de los grandes escritores españoles? Javier Marías pensaba que sí.
Pasará a los anales no solo de la literatura española, sino de la entera sociedad española
Escribió el fallecido novelista, frecuente candidato en vida al Nobel: «La figura de Eduardo Mendoza pasará a los anales no solo de la literatura española, sino de la entera sociedad española». Eso mismo piensa un tocayo del autor, Eduardo, de 55 años, quien recuerda que ya figuraba en su libro de Literatura de COU:
«La verdad sobre el caso Savolta (su primera novela, publicada en 1975), es una auténtica maravilla, una obra maestra inverosímil en un debutante y en un escritor de la edad que entonces tenía Mendoza. La ciudad de los prodigios es otra obra maestra que se disfruta en cada relectura. Las dos, sin ningún género de duda, resisten el paso del tiempo. Después, El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas son igualmente obras maestras, salvo para los esnobs que no han leído el Quijote y piensan que humor y literatura superior son incompatibles».
Obras maestras
Este lector se extiende con deleite sobre el escritor, del que demuestra un sobresaliente conocimiento: «También tiene otras novelas 'menores' pero muy buenas, como Una comedia ligera o La aventura del tocador de señoras, y obras sin pretensiones, como Sin noticias de Gurb, que son un auténtico 'despelote'».
Jesús camina junto a Rafael, y ambos dicen en tono distendido ser distintos en lo futbolístico (el primero afirma orgulloso ser del Real Madrid y el segundo del Atlético), pero iguales en lo «Mendozístico». Jesús confiesa haber leído «solo» dos novelas, El Misterio de la Cripta Embrujada y El Laberinto de las Aceitunas, que considera «obras maestras».
«Su estilo paródico es muy sutil»
Rafael confiesa no haber leído «sus obras más famosas» y sí haber leído aquellas «donde se nota que escribe a vuelapluma» y menciona en este caso Sin noticias de Gurb, El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas. Para Emilio La ciudad de los prodigios es también una «obra maestra». Este mismo lector recuerda como «muy divertida» Sin noticias de Gurb y elogia La isla inaudita, al mismo tiempo que califica al escritor como «gran columnista en los 90».
Otro lector, José María, apunta que «sus dos grandes novelas (Savolta y La ciudad...) juegan continua y brillantísimamente con el pastiche y la parodia al modo cervantino. De hecho, esa manera de escribir le posee de tal manera que a veces no es fácil deslindar cuándo lo hace con distancia y cuándo simplemente se deja llevar por la lógica del folletín o el género que sea, porque su estilo paródico es muy sutil, muy refinado. Tanto que se diría que a él mismo le cuesta darse cuenta».
«Inteligentísimo sentido del humor»
Cree José María que Mendoza «es un escritor único» y pone un «borrón» en que esa unicidad «explica los altibajos de su producción, donde hay mucha novela fallida. Eso sí, siempre es inteligente y descojonante y alguna perla deja».
Respecto a las obras «más famosas», Eduardo, que quiere aportar algo más, dice: «Savolta (en referencia a La verdad sobre el caso Savolta) es seria en apariencia. Está atravesada de un inteligentísimo sentido del humor desde la cruz a la raya». Puede que sea verdad que a Eduardo Mendoza, como pensaba su amigo Javier Marías, «hasta las amas de casa» le adoran «y celebran sus hazañas» como la del Princesa de Asturias que va a recibir este viernes.