Presentación de las obras invitadas en la Galería de las Colecciones Reales
El Museo del Prado cede temporalmente tres obras maestras de Goya a la Galería de las Colecciones Reales
Las tres obras se han prestado a la institución de Patrimonio Nacional dentro del programa expositivo 'La Obra Invitada'
La Galería de las Colecciones Reales ha incorporado desde hoy tres destacadas obras de Francisco de Goya (1746-1828) procedentes del Museo del Prado, dentro del ciclo expositivo «La Obra Invitada».
Las piezas, que se exhiben en la planta dedicada a la dinastía de los Borbones, constituyen un valioso ejemplo del trabajo del pintor aragonés en el entorno de la corte de Carlos III.
Las pinturas seleccionadas para esta ocasión son el retrato Carlos III, cazador y los cartones para tapices La vendimia o El Otoño y El cacharrero.
Estas obras reflejan algunas de las facetas más relevantes del arte de Goya al servicio de la monarquía, y se presentan como parte de un intercambio institucional entre Patrimonio Nacional y el Museo del Prado, que a su vez podrá incluir próximamente en una exposición dedicada a Anton Raphael Mengs varias piezas pertenecientes a la institución anfitriona.
Retrato de 'Carlos III, cazador'
El acto de presentación ha contado con la intervención de la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva; el director del Museo del Prado, Miguel Falomir; y el director de la Galería, Víctor Cageao.
Todos ellos han destacado la importancia de esta colaboración, que permite enriquecer la muestra permanente del museo con piezas de especial relevancia y contexto histórico.
'La vendimia o El Otoño', de Goya
La obra Carlos III, cazador, fechada hacia 1786, retrata al monarca en sus tierras de caza, acompañado por un perro dormido a sus pies y luciendo con solemnidad las insignias de varias órdenes, entre ellas el Toisón de Oro.
Esta pintura, que representa al rey en los últimos años de su vida, establece un vínculo visual con los retratos de caza de la tradición velazqueña, como los de Felipe IV y su hijo Baltasar Carlos.
En cuanto a los cartones para tapices, ambos fueron realizados por Goya para la decoración del Palacio Real de El Pardo, y estaban destinados a embellecer las estancias de los entonces Príncipes de Asturias, el futuro Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma.
La vendimia o El Otoño muestra una escena bucólica en la que un joven ataviado con ropas doradas —símbolo del otoño— ofrece un racimo de uvas a una dama, mientras un niño intenta alcanzarlas. En un segundo plano, una campesina lleva una cesta llena de uvas sobre la cabeza, procedente de los viñedos que se extienden al fondo.
'El cacharrero', obra de Goya
El cacharrero, por su parte, sitúa al espectador en un bullicioso entorno urbano. En el centro de la composición, un vendedor ambulante de cerámica, vestido al modo valenciano, muestra su mercancía a una anciana y dos muchachas.
A lo lejos, una carroza con una dama de la nobleza capta la atención de dos caballeros, que la observan desde la distancia, configurando una alegoría sobre la vanidad y la fugacidad de lo material.
Estas tres incorporaciones forman parte del programa «La Obra Invitada», una iniciativa que busca enriquecer el discurso museográfico de la Galería mediante el préstamo temporal de piezas de otras colecciones, tanto nacionales como internacionales.
Actualmente, el visitante también puede contemplar, en la misma planta dedicada a los Borbones, el cuadro El Amor presentando a Luis XV el retrato de la infanta Mariana Victoria de Borbón, una pintura cedida por el Museo Nacional de los Palacios de Versalles y Trianon.
En ocasiones anteriores, esta iniciativa ha contado con obras destacadas como El retrato de Felipe II, de Antonio Moro (Museo de Bellas Artes de Bilbao); Los retratos de las hijas de Felipe V, de Louis-Michel van Loo (Museo de Bellas Artes de Asturias); y Los enconchados de la conquista de México, procedente del Museo de América.
Con esta nueva entrega, la Galería de las Colecciones Reales consolida su apuesta por el diálogo institucional y la difusión del patrimonio artístico común, al tiempo que ofrece al visitante una experiencia expositiva enriquecida y contextualizada.