Hombres G se negaron a entrar en la rueda de la cancelación woke y la autocensura
De Hombres G a J.K. Rowling: los artistas y escritores que pasan de lo woke y rechazan la autocensura
Los años de acoso woke contra la libertad de creación y de cancelación a quienes disientan ideológicamente ha provocado una reacción: cada vez son más los artistas y escritores que se rebelan contra la dictadura de lo políticamente correcto
Hay hartazgo por la dictadura de lo políticamente correcto, las actitudes inquisitoriales con la amenaza de la cancelación y, en definitiva, con la imposición de los preceptos culturales de la ideología woke.
Y ese hartazgo se nota, más que en ninguna otra parte, en el sector cultural y artístico. Los creadores culturales (ya sean escritores, cantantes, cineastas, etcétera) ya no quieren seguir sometidos al miedo de la cancelación y verse obligados, como consecuencia, a someterse a una autocancelación que corta las alas a toda actividad creativa.
El tema ha saltado a la actualidad en España por las declaraciones, recogidas por Efe, de los integrantes de la banda Hombres G.
Al preguntarles en la rueda de prensa de presentación de su nueva gira por la canción Sufre mamón y la frase «voy a vengarme de ese marica», se mostraron muy claros, condenaron «la dictadura de lo woke» y se negaron a revisar las letras de sus éxitos.
«No hemos sido de meter el dedo en el ojo a nadie, pero no vamos a hablar de otra manera para que la gente no se ofenda con las palabras».
Pero lo interesante del asunto es que Hombres G no son los únicos que han dicho hasta aquí hemos llegado. Las declaraciones de los cancelados, o amenazados de cancelación, se acumulan. Y parece que el tiempo les está dando la razón, y es que todos son artistas que siguen cosechando éxitos.
El caso J.K. Rowling
Una de las personas que más aguerridamente ha luchado contra la cancelación woke ha sido la escritora británica J.K. Rowling, autora de la popular saga de fantasía Harry Potter.
Firme defensora de los derechos de las mujeres, Rowling levantó la voz contra la ideología trans que borraba la identidad de las mujeres y comprometía sus derechos para incluir a transexuales.
Su defensa de los derechos de las mujeres le valió a J.K. Rowling acusaciones de odio a los transexuales y una feroz campaña de cancelación de la que también participaron los actores que dieron vida en el cine a sus personajes de ficción.
Rowling, que siempre defendió la existencia de dos sexos, hombre y mujer, y se negó a que los hombres que se consideraban mujeres fueran definidas como mujeres, reconoció haber sido víctima de la cancelación y de una campaña de denuncias por parte de activistas lgbt únicamente por la defensa de sus opiniones y valores.
«Si lo que he dicho se define como un delito, según los términos de la ley, que me arresten», declaró insistiendo en que iba a seguir defendiendo su postura.
Miguel Bosé, la bestia antiwoke
El otrora integrante del grupo de «La Zeja» (aquel grupo de artistas que hicieron campaña por la reelección de Zapatero como presidente), Miguel Bosé, es hoy uno de los mayores críticos en España de la agenda woke, el globalismo y lo políticamente correcto.
Si alguien hay absolutamente cancelado en España, y en particular en el ámbito de la izquierda, ese es Migue Bosé.
Por sus opiniones contra la deriva autoritaria y liberticida emprendida por Sánchez a raíz de la pandemia de COVID, Miguel Bosé ha sido cancelado, ridiculizado, amenazado y desprestigiado, lo cual no le ha impedido volver a triunfar en su reciente regreso a los escenarios.
En una reciente entrevista en la revista Esquire, el cantante cargó contra «esa imbecilidad globalista y woke que está haciendo todo lo posible por destruir a la familia», defendió españolismo, «es mi patria», y se reafirmó en sus posturas que han desatado la atroz campaña mediática contra él.
‘La culpa fue del cha-cha-chá’
La canción ‘Sufre mamón’ no es el único clásico del pop-rock español amenazado por la censura woke. Todo un clásico como La culpa fue del cha-cha-chá, de Gabinete Caligari, también estuvo en la mirilla de los «torquemadas» woke por una frase: «palpando tu faja con garbo y valor».
Así lo reconocía Jaime Urrutia en una reciente entrevista con El Debate: «Eso hoy no sería permitido».
Saliendo de España, también en entrevista para El Debate, el escritor irlandés John Banville (quien suele firmar bajo el seudónimo de Benjamin Black), realizó unas declaraciones muy contundentes contra la cancelación woke: «Soy anti woke porque creo que es la complacencia de lo cómodo, especialmente en las universidades».
Y de regreso a España, tres gigantes de la cultura española (en diferentes entrevistas con El Debate) como el humorista Pedro Ruiz, el actor y director teatral Josema Yuste y el escritor Juan Manuel de Prada han coincidido en rechazar la ideología woke y la cancelación que los tres han sufrido por exponer públicamente sus ideas.
«Los ofendiditos y de los odiadores proceden de la irreflexión que todos tenemos», decía Pedro Ruiz. «El odio de los odiadores proviene seguramente del fracaso, de la frustración y de circunstancias que no creen merecerse», añadía.
Josema Yuste lamentaba que «el Gobierno trata de imponer un pensamiento único y si no piensas como el Gobierno, eres facha».
Por su parte, Juan Manuel de Prada, denunciaba, con orgullo de su defensa férrea de sus principios frente a quienes quieren defenestrarlo, que «estoy cancelado en 50.000 sitios, no solo en ambientes 'woke', también de la derecha».
Añadía: «Todas estas mierdas de la cancelación…, creo que tenemos que empezar a olvidarnos de todo eso. Dejar a toda esa gente en su rincón, que no es el rincón de pensar, porque esta gente no piensa, es el rincón de hacer sus deposiciones, como buenos animalitos que son. Tenemos que salir a la calle y buscar a la gente que verdaderamente merece la pena y olvidarnos de toda esta chusma».
«No hay que escribir para los zoquetes que cancelan, para toda esa chusma que anda ahí en las redes sociales, demonizando a la gente, para todos esos sicarios del poder establecido que deciden que no hay que comprar las novelas de ese autor... Eso es chusma. No hay ni siquiera que considerarlos».
Y concluía en su conversación con El Debate recordando que su última novela, Mil ojos esconde la noche, es su novela «más exitosa en los últimos 20 años», lo que pone de relieve el fracaso de la cultura de la cancelación.