Fundado en 1910
Uno de los conjuntos escultóricos romanos recuperados por la Policía

Uno de los conjuntos escultóricos romanos recuperados por la PolicíaMuseo Arqueológico Nacional

Los bronces romanos recuperados por la Policía sitúan al MAN en la élite mundial de los museos de arqueología

Las obras representan una escena costumbrista y cotidiana de la sociedad romana, una rara representación que convierten en únicos estos bronces custodiados ahora en el MAN

Las dos esculturas romanas recientemente recuperadas por la Policía Nacional, tras haber sido expoliadas y sacadas ilegalmente del país, constituyen, según la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León, dos piezas de «calidad excepcional» y auténticas «rara avis» dentro del conjunto de esculturas romanas conocidas hasta la fecha.

El hecho es que la incorporación al MAN de estas dos esculturas únicas en el arte romano sitúan al Arqueológico en la primera división de los museos arqueológicos del mundo.

Las obras, que datan de los siglos I y II d.C., representan a dos niñas pequeñas persiguiendo a sendas perdices, una escena singular dentro del repertorio iconográfico romano conservado.

Ambas esculturas, notablemente bien conservadas, han sido depositadas de forma temporal en el Museo Arqueológico Nacional (MAN), donde se someterán a un análisis detallado y a labores de restauración mínimas.

El bronce romano recuperado representa a dos niñas persiguiendo perdices

El bronce romano recuperado representa a dos niñas persiguiendo perdicesMuseo Arqueológico Nacional

Según adelantó Albert de León, se prevé que sean expuestas al público en el propio MAN en el transcurso de este semestre.

El valor de las piezas, estimado en varios millones de euros, no impidió su salida ilegal del país, que se produjo entre 2007 y 2008, presumiblemente desde un yacimiento ubicado en el sur de España. La Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional mantiene abierta la investigación sobre su origen exacto.

Las esculturas, tras haber sido blanqueadas para ocultar su procedencia ilícita, fueron vendidas en subasta en 2012 por una suma millonaria. La clave de su recuperación ha sido la colaboración de un coleccionista privado estadounidense, quien las adquirió «de buena fe» y decidió entregarlas «de manera irrevocable y gratuita» al Estado español al conocer su verdadero origen, a través de las gestiones llevadas a cabo por la policía.

La investigación comenzó a finales de 2023, tras la aparición en la prensa suiza de informaciones sobre un juicio relacionado con la compraventa de estas piezas. En ese proceso, un ciudadano español denunció a ocho personas, alegando que las esculturas le pertenecían y que habían sido retiradas de su posesión bajo el pretexto de una restauración que nunca llegó a completarse ni fue compensada.

Entre los denunciados figuraban un ciudadano suizo de 51 años y un italiano de 80, ambos conocidos por su vinculación con el tráfico ilegal de bienes culturales. Según explicó la inspectora jefa Montserrat de Pedro, se acreditó mediante gestiones con el entorno del denunciante que las esculturas habían sido extraídas ilícitamente de territorio español, pese a que el supuesto propietario aseguraba que pertenecían a su familia desde hacía décadas.

Para respaldar esta afirmación, presentó fotografías de las obras en su domicilio antes de su restauración y testimonios notariales de familiares y conocidos.

Sin embargo, el juez suizo que instruyó el caso consideró que ninguna de las versiones presentadas era verosímil y dio mayor crédito a la tesis de que las piezas habían sido objeto de expolio arqueológico, una hipótesis confirmada posteriormente por la policía española.

Aunque la investigación fue trasladada a un juzgado en España, las diligencias fueron archivadas al considerarse prescritos los delitos de expolio, contrabando y blanqueo de capitales, una práctica frecuente en este tipo de delitos, donde los autores suelen ocultar las piezas durante años para evitar la acción de la justicia.

No obstante, la Policía Nacional continuó con sus esfuerzos para localizar las esculturas. La última referencia documental de su paradero se remontaba a 2015, cuando se exhibieron en un museo estadounidense de gran prestigio. Gracias a la colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, se logró localizar al propietario, quien accedió a su devolución.

Las esculturas fueron trasladadas a España el pasado 20 de diciembre, llegando al aeropuerto de Barajas desde Estados Unidos, vía Fráncfort. Desde entonces, se encuentran bajo custodia del Museo Arqueológico Nacional.

Ángeles Albert de León ha anunciado que el asunto será tratado en la próxima reunión del Consejo de Patrimonio Histórico, con el fin de asignar definitivamente estas piezas a un museo estatal, aunque permanecerán por ahora en el MAN.

La funcionaria subrayó que, pese a no haberse identificado aún el yacimiento exacto de su procedencia, «no hay ninguna duda» sobre su origen romano ni sobre su incalculable valor histórico y artístico.

Por su parte, el comisario principal José Ángel González, jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), celebró este caso como la culminación de «un año de éxitos» para la unidad, en el que han logrado recuperar más de diez mil piezas arqueológicas procedentes de distintas épocas.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas