El ministro de cultura, Ernest Urtasun, quiere mucha ideología y poca cultura en el centenario de la Generación del 27
Mucha ideología y poca cultura: ¿qué esperar del centenario de la Generación del 27 impulsado por Urtasun?
Los planes adelantados por Urtasun para la conmemoración del centenario de los poetas del 27 no invitan al optimismo: la ideología primará sobre la cultura
En la Comisión Nacional para la Conmemoración del centenario de la Generación del 27, impulsada por el ministro de Cultura Ernest Urtasun, hay de todo: desde dos ministros que no se sabe muy bien qué pintan ahí (el de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; y el de Exteriores, José Manuel Albares), instituciones tan colonizadas por el sanchismo, como es el Instituto Cervantes y RTVE, que lo que sorprendería de ellas sería una mínima neutralidad, organizaciones feministas y hasta una poeta valenciana pancatalanista, Àngels Gregori, entre sus comisarios.
Los planes de Urtasun para el centenario de la Generación del 27, que tendrá lugar el año próximo, han desprendido desde el principio un tufillo a sectarismo que, ahora que se ha presentado la Comisión, parece que se ha confirmado.
Los actos conmemorativos de la Generación del 27, si nadie lo remedia, serán de nuevo una batería de aquelarres ideológicos sanchistas y woke donde lo de menos será conmemorar a una generación de poetas que han protagonizado, junto con el Siglo de Oro, la página más gloriosa de letras hispanas.
Lo que va primar, lamentablemente, será la ideología, la instrumentalización de sus integrantes con fines políticos, el empleo de poetas como García Lorca o Miguel Hernández como arma arrojadiza en el barrizal de la política actual, y el uso sectario de una efeméride puramente cultural con fines electoralistas, para lo cual no se dudará en usarla como nuevo muro de división en la política de polarización alimentada desde Moncloa.
En el resumen de los actos del Centenario difundido por el Ministerio de Cultura se cita, como resulta obvio, a Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Luis Cernuda o Rafael Alberti.
También a las representantes femeninas de la Generación, cierto que muchas veces olvidadas: María Zambrano, Concha Méndez o María Teresa León. El feminismo será uno de los acentos que resonarán con más fuerza en los actos conmemorativos.
No se cita, sin embargo, al torero Ignacio Sánchez Mejías, figura central de la Generación del 27, elemento aglutinador de todo ese grupo heterogéneo de poetas y demás escritores y creadores de otras disciplinas artísticas que se reunieron en el Ateneo de Sevilla en 1927 para celebrar a Góngora en el tercer centenario de su muerte convocados, precisamente, por Sánchez Mejías, quien organizó todo el cotarro.
La omisión de Sánchez Mejías, una constante en Urtasun desde que se anunció la conmemoración del centenario, es una nueva muestra de sectarismo por parte de un ministro de Cultura que ha hecho de su odio a la tauromaquia no solo un emblema de su ministerio, sino una obsesión que le lleva al absurdo de negar la realidad.
Y, en este caso, la realidad es que sin Ignacio Sánchez Mejías la Generación del 27 es incomprensible.