Es vital no dejarse engañar por la sonoridad del plural
Ortografía
¿Se escribe «caracter» o «carácter»? La RAE aclara esta duda cuando se habla de un número o símbolo
Al decir caracteres, el golpe de voz se desplaza de la 'a' a la 'e', convirtiéndose en una palabra llana terminada en 's' que, por regla general, no debe llevar tilde
En el ecosistema de la informática y la comunicación digital, la palabra que designa a cada letra o símbolo es, paradójicamente, una de las que más errores ortográficos genera. La Real Academia Española establece que debe escribirse siempre 'carácter', con tilde en la segunda 'a', sin importar si nos referimos a la personalidad de un individuo o a un signo técnico.
Sin embargo, el error más común —escribir 'caracter' como palabra aguda y sin tilde— no es fruto del azar, sino de un curioso fenómeno lingüístico provocado por su propia forma en plural. Al decir caracteres, el golpe de voz se desplaza de la 'a' a la 'e', convirtiéndose en una palabra llana terminada en 's' que, por regla general, no debe llevar tilde.
Es precisamente este cambio en la acentuación del plural lo que induce al usuario al error, haciéndole pensar erróneamente que el singular también carece de tilde o que se pronuncia de forma aguda.
Este desplazamiento del acento es una rareza en nuestro idioma que solo comparten términos como espécimen o régimen. La influencia del plural es tan fuerte que muchos profesionales, acostumbrados a leer 'caracteres' sin tilde en las especificaciones de bases de datos o límites de formularios, acaban omitiendo el acento también en el singular por pura inercia visual.
No obstante, la RAE insiste en que, aunque en plural la fuerza de voz se mueva, el singular es una palabra llana terminada en consonante distinta de 'n' o 's', lo que hace que la tilde sea gramaticalmente obligatoria para mantener la coherencia del sistema ortográfico español.
La trampa de la sonoridad
Por todo ello, para garantizar una escritura impecable en informes técnicos o mensajes personales, es vital no dejarse engañar por la sonoridad del plural. Mientras que los caracteres se agrupan sin necesidad de acentos gráficos, el carácter individual siempre reclama su tilde para ser ortográficamente correcto, resistiendo la tendencia generalizada a convertirlo en una palabra aguda por influencia de su forma en plural.