La hermosa y trágica historia de amor maduro que puso a prueba la fe del poeta C. S. Lewis
En 1961, C. S. Lewis, autor de las Crónicas de Narnia, publicó bajo seudónimo una novela con los diarios que escribió tras la muerte de su esposa, Joy. La película Tierras de penumbra (1993), con Anthony Hopkins y Debra Winger como protagonistas, narra su historia de amor
El escritor Clive Staples Lewis tenía 57 años cuando se casó con Joy Gresham, escritora americana 17 años más joven, pero su historia se remontaba a más de una década atrás, cuando en medio de una profunda crisis vital, Joy comenzó a leer a Lewis.
Nacida en una familia judía no practicante de Nueva York, Joy, de nombre de soltera Davidman, había sido una niña prodigio, voraz lectora y precoz en los estudios, aunque de salud débil. Se graduó con honores en la Universidad de Columbia y se convirtió en escritora, con varios guiones cinematográficos y novelas en su haber. Joy era atea, y durante la Gran Depresión fue testigo de varios incidentes, incluyendo el suicidio de un huérfano hambriento debido a la crisis económica. Esto le llevó a unirse al Partido Comunista Americano, donde conoció al que sería su marido y padre de sus dos hijos, el también escritor William Gresham.
Joy Gresham
El matrimonio, sin embargo, fue infeliz: Gresham era alcóholico y mujeriego, y tras descubrir una de sus infidelidades, la pareja tuvo una profunda crisis y buscó respuestas en la religión. Joy describió la experiencia de búsqueda explicando que por primera vez descubrió que no era dueña de su destino: «las murallas de arrogancia, certidumbre y egoísmo que habían ocultado a Dios se derrumbaron... y entró Dios».
La conversión de Joy
Aunque inicialmente se interesó por el judaísmo de sus antepasados, finalmente concluyó que el cristianismo era la respuesta que buscaba, influenciada por las obras de C. S. Lewis, que leyó sin imaginar lo que un día significaría el autor en su vida. Lewis había sido bautizado en la iglesia anglicana de Irlanda, pero abandonó la fe durante su adolescencia. Volvió tras una conversión a los 32 años, influenciado por su amigo J. R. R. Tolkien, católico devoto, y otros amigos. Escribió varios libros sobre la fe: Mero Cristianismo, Cartas del diablo a su sobrino, y Sorprendido por la alegría. El título de este último, en inglés, es Surprised by Joy, que no fue, como a veces se piensa, un homenaje a quien sería su esposa, sino una feliz coincidencia.
Por su parte, en Estados Unidos, Joy y su marido se convirtieron a la iglesia presbiteriana en 1948, pero él pronto rechazó sus recién adquiridas creencias cristianas para interesarse por el tarot y volver a sus infidelidades. Esta vez, Joy no le dio más oportunidades, y en 1952 se fue a Inglaterra con sus hijos. Allí conoció en persona a Lewis, a través de un amigo en común, y rápidamente congeniaron. Se les veía con frecuencia compartiendo paseos y conversaciones, si bien en aquel momento no pasó de una amistad.
De un problema con el visado a esposa de Lewis
Cuatro años después, Joy tuvo un problema con su visado y, para evitar que tuviera que volver a Estados Unidos, Lewis se ofreció a casarse con ella, si bien aclaró que «el matrimonio fue un asunto puramente de amistad y conveniencia». Lewis y Joy, ya divorciada, contrajeron un matrimonio civil y siguieron viviendo separados. Entonces, llegó el golpe: a ella le diagnosticaron una enfermedad terminal: cáncer óseo. Lewis, dándose cuenta de que estaba enamorado de ella, le pidió casarse con él por la Iglesia.
Ambos consideraban que, dado que Joy había contraído matrimonio con su exmarido por lo civil y antes de su conversión, no estaba realmente casada, pero la iglesia anglicana puso problemas para celebrar el matrimonio de una persona divorciada, sobre todo una tan mediática. Finalmente, un amigo de la pareja, sacerdote anglicano, les casó en el hospital. Algunos amigos de Lewis no vieron con buenos ojos el matrimonio, y se ha apuntado que fue una de las causas de su distanciamiento con Tolkien, si bien no hay evidencias de que fuera así.
Los diarios de Joy
Joy falleció en 1960, y un año después, Lewis publicó sus diarios con reflexiones sobre el duelo, el dolor y el vacío. El libro se publicó bajo el seudónimo de «N. W. Clerk», refiriéndose a su esposa como «H.», ya que el primer nombre de Joy era Helen. El libro describe tanto las ausencias cotidianas como las grandes preguntas sobre la voluntad y el silencio de Dios, con una honestidad que conmueve. Lewis sobrevivió a Joy tres años, falleciendo en 1963 a la edad de 64 años.
La película Tierras de penumbra (1993) narra la historia de amor entre C. S. Lewis y Joy Gresham, con Anthony Hopkins y Debra Winger como protagonistas.