Retirada en 2018 de una cruz en Callosa de Segura (Alicante)
Abogados Cristianos denuncia ante el Supremo la norma del Gobierno para suprimir símbolos franquistas
La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha afirmado que «el Gobierno de Pedro Sánchez pretende eliminar cualquier elemento que refleje que España es cristiana»
La Fundación Española de Abogados Cristianos ha interpuesto una demanda ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo contra el Real Decreto 1040/2025, aprobado el pasado 18 de noviembre de 2025, por el que se establece el procedimiento para confeccionar el catálogo estatal de símbolos y vestigios franquistas contrarios a la memoria democrática de cara a su supresión.
Así lo ha dado a conocer este jueves la organización, que sostiene que el Gobierno ha impulsado esta norma «mediante un procedimiento viciado, a través de una consulta pública realizada en periodo inhábil, en pleno mes de agosto (entre los días 5 y el 19), lo que impidió una participación ciudadana real y efectiva».
En este sentido, Abogados Cristianos critica la declaración «injustificada» de urgencia acordada por el Consejo de Ministros, que «redujo plazos esenciales y limitó el debate público, sin acreditar circunstancias extraordinarias que lo justificaran».
Según la organización, «esta norma permite la catalogación y eliminación de símbolos cristianos, como cruces en espacios públicos o monumentos históricos, bajo interpretaciones ideológicas que vulneran la libertad religiosa y ponen en peligro el patrimonio cultural».
Por otro lado, la denuncia advierte también de «un grave conflicto competencial», ya que varias comunidades autónomas como Madrid y Castilla y León «alertaron de que el decreto invade competencias exclusivas en materia de patrimonio histórico y otorga al Estado un monopolio en la retirada de símbolos».
La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha afirmado que «el Gobierno de Pedro Sánchez pretende eliminar cualquier elemento que refleje que España es cristiana». «No podemos permitir que se utilice la memoria como excusa para derribar cruces y eliminar símbolos religiosos por pura ideología política. La historia de España no se puede reescribir a golpe de decreto», ha concluido.