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El cantante Bad BunnyGTRES

El imparable ocaso de la música: Bad Bunny ocupa toda la lista (29 puestos) de las canciones más escuchadas

Ni siquiera Los Beatles o Elvis consiguieron algo similar. Los «Fab Four» llegaron a tener cinco canciones consecutivas en los primeros puestos en 1964

Casi ni en un sueño podría suceder algo así. Pero ha ocurrido en la inefable realidad del XXI. Bad Bunny ocupa los primeros 29 puestos de la lista Billboard de Hot Latin Songs.

Ni siquiera Los Beatles o Elvis consiguieron algo similar. Acaso sí un puñado de canciones en los primeros puestos. Pero casi tres decenas resulta una cosa casi irreal e imagen del actual estado de la «música».

La canción DtMF suma 47 semanas en el número uno y se acerca a Despacito de Luis Fonsi, que ostenta el récord de permanencia en los más alto con 56. Y así otros 28 temas. Solo imaginar 29 temas consecutivos en la lista de Los Beatles (cuyo récord fue 5 consecutivos en 1964) diría mucho del vacío musical a su alrededor.

La pregunta surge cuando es el mismo vacío el que rodea al vacío: la nada. Atendiendo a la música y a la letra de las canciones del portorriqueño se intuye que cualquiera de ellas puede terminarse en apenas unas horas.

Es como en aquella parodia de Manu Chao de los de Muchachada Nui, donde el cantante francés y español componía canciones en segundos con el mismo ritmo. Lo de Bad Bunny es el retrato perfecto de la industria musical actual que ha decidido producir en cadena.

La calidad es una cosa del pasado. Y en ella también están pasados los letristas, los grandes letristas como Bob Dylan (hasta ganó el Nobel de Literatura por sus poemas-canciones), Leonard Cohen o tantos otros; y también están fuera los músicos, los instrumentistas, los virtuosos.

Y también las grandes voces, quién sabe si reducidas a «carne» de concurso de talento para asombro impostado de los «jueces». El talento, la base de toda la historia de la música, ha sido suprimido por los que controlan una industria que ha conseguido que la mediocridad triunfe absolutamente.