Ángels Barceló y Eduardo Mendoza
Los (pocos) defensores del Nadal de Uclés, otra vez número uno en ventas: entre la nostalgia y la ideología
Nombres conocidos que han manifestado su gusto por La ciudad de las luces muertas. Mayormente en dos grupos: los nostálgicos de la Barcelona que se trata de abarcar en la novela y los ideológicos
Las numerosas y duras críticas a La ciudad de las luces muertas, novela del escritor David Uclés, ganadora del Premio Nadal 2026, tienen un reverso donde se encuentran los elogios. El Premio ya ha colocado, pese a dichas críticas o precisamente por ellas, a la novela en el primer lugar de los más vendidos.
Es una estrategia y una situación conocida: véase el Premio Planeta, sujeto de demoledores juicios que no solo no impidieron, sino que propiciaron, en buena medida, unas ventas sobresalientes y una atención mediática fuera de lo común, incluso de la literatura.
Hay unos nombres conocidos que han manifestado su gusto por La ciudad de las luces muertas de Uclés. Mayormente en dos grupos: los nostálgicos de la Barcelona que se trata de abarcar en la novela y los ideológicos. En el primer grupo destaca, cómo no, la hija de Carmen Laforet, Cristina Cerezales Laforet, la escritora que es una suerte de brújula de la lectura.
Cómo no gustarle y no manifestarlo a una hija que su madre ya desaparecida tenga un papel protagonista en una novela: «Ha sido toda una experiencia la lectura, me he metido a fondo en una Barcelona surrealista. He disfrutado el viaje compartiendo la aventura con mi madre, Carmen Laforet». Sin duda, una apreciación afectiva.
Otra apreciación afectiva y menos literaria como la anterior es la de Eduardo Mendoza, también cuasi protagonista en el reconocimiento de muchos de los personajes de la Barcelona que el escritor vivió: «Me ha gustado una barbaridad. Un desfile de personajes para mí muy entrañables y ya desaparecidos».
En esa misma dirección hay otras alabanzas, pero de signo ideológico por el perfil de quienes las han dicho: desde Ángels Barceló, periodista con demostrables afinidades a la política de Pedro Sánchez, quien ha llegado a hablar de «realismo uclesiano», a críticos literarios de medios catalanes, como Barceló, casi en exclusividad.
Patrones al que sumar la entusiasta opinión de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, reconocida feminista de izquierdas. Se recoge un encomio más, el del académico Pere Gimferrer, jurado histórico del Premio Nadal, con gran relación con los premios de Planeta. Lo demás, lo más, es silencio y critíca, en este caso mayormente severa sobre la novela líder de ventas en España.