El templo de Dendur, en el MET
El Templo de Dendur, la joya egipcia que brilla en el MET de Nueva York
Dendur, el edificio más antiguo de la Gran Manzana, fue uno de los cuatro templos donados a países extranjeros en el marco de la Campaña Internacional para la Salvaguardia de los Monumentos de Nubia por la construcción de la represa de Asuán
En la década de 1960 tuvo lugar una de las mayores hazañas de la historia de la arqueología. El gobierno de la República Árabe Unida –actual Egipto–, durante el mandato de Gamal Abdel Nasser, donó cuatro templos milenarios en su totalidad a países extranjeros.
Las donaciones estuvieron destinadas a aquellos países que tuvieron un mayor protagonismo en la Campaña Internacional para la Salvaguardia de los Monumentos de Nubia, promovida por la UNESCO y los Estados de Egipto y Sudán.
Intervención a Abu Simbel durante la campaña
La intervención, que salvó 22 edificaciones, se produjo por la inevitable inundación de un vasto territorio rico en bienes culturales que iba a quedar sumergido tras la construcción de la represa de Asuán, aprobada en 1954.
De los 50 países que participaron en la campaña –que se prolongó hasta 1980 y alcanzó un coste de 80 millones de dólares– los cuatro Estados que contribuyeron en mayor medida fueron Italia, España, Países Bajos y Estados Unidos. Como muestra de agradecimiento recibieron, respectivamente, los templos de Ellesiya, Debod, Taffeh y Dendur.
Un templo egipcio de época romana
El templo de Dendur se construyó alrededor del año 15 a. de C. por orden del emperador romano Octavio Augusto. Aunque fue edificado bajo el dominio romano de Egipto, sigue la estructura y las funciones de los ideales egipcios.
Este espacio estaba dedicado a Isis como deidad principal y a los divinizados hermanos Peteese y Pihor como deidades secundarias. Estos hermanos, hijos de un jefe nubio llamado Kuper, murieron ahogados en el Nilo y su muerte fue identificada con la de Osiris, lo que les otorgó un grado de divinidad por parte de los egipcios.
Relieve de Pihor ante la diosa Isis
El templo se erigió próximo a la tumba de Peteese, cuyo cuerpo fue arrastrado a la orilla junto al espacio en el que se ubicaría el santuario. En su interior, hay representaciones de los hermanos llevando ofrendas a Isis.
La construcción, que se realizó en piedra arenisca creada por erosión eólica, consta de dos partes: un portón y el templo. Aunque se salvó la estructura fundamental, la plataforma sobre la que se elevaba y los muros que delimitaban el lugar quedaron bajo las aguas.
Octavio Augusto, un emperador-faraón
El portón que antecede al edificio –como los del templo de Debod– cuenta con un disco solar alado en su parte superior que representa a Horus, mientras que el resto de los relieves muestran a Octavio como dios y faraón, portando la corona Blanca en algunas escenas y la Roja en otras (por el Alto y el Bajo Egipto), dando ofrendas a diversos dioses egipcios y nubios a cambio de dones como fuerza y valor.
Relieves del templo, con la representación de Augusto a la derecha
El edificio central se divide en tres estancias: un pronaos, un vestíbulo y el santuario. El pronaos cuenta con una fachada cuya entrada está delimitada por dos columnas con capitel de decoración floral y es el equivalente a la sala hipóstila de los templos de mayor tamaño. En las paredes interiores y exteriores se pueden observar libaciones y ofrendas del faraón a los dioses.
Vista frontal del templo de Dendur
A continuación, se accede al vestíbulo, destinado a almacenar las ofrendas, y finalmente se llega al santuario, lugar en el que descansaba la imagen del dios, en este caso una estela con los hermanos frente a Osiris e Isis, representados en mayor tamaño.
Son característicos del templo los grafitis que viajeros y vecinos han grabado en sus paredes a lo largo de los siglos.
Grafitis en el templo de Dendur
Pakhom dejó su nombre en demótico en el 10 a. de C., seiscientos años más tarde un hombre llamado Abraham dejó constancia de su consagración al culto cristiano y, en los siglos XIX y XX, muchos viajeros y egiptólogos inscribieron su marca tras su paso por Dendur. Entre estos destacan Thomas Legh, Bernardo Drovetti y Luther Bradish.
El desmantelamiento del templo
En línea con la misión de la UNESCO destinada a salvar los monumentos de Nubia de la presa de Asuán, el templo de Dendur fue desmontado en el año 1963.
Los 642 bloques que componen el espacio religioso fueron llevados inicialmente a la isla Elefantina –ubicada en el río Nilo–, y como ocurrió con los demás monumentos, el proceso se ejecutó con especial cuidado fotografiando y catalogando cada pieza.
Templo de Dendur por Henry Salt en su ubicación original
En 1965, la República Árabe Unida ofreció el templo a los Estados Unidos por su significativo apoyo económico en la relocalización de Abu Simbel. Antes de aceptar la donación, el presidente Lyndon B. Johnson ordenó formar una comisión especial que evaluara las ofertas de los museos y ciudades interesados, así como los medios y medidas que se emplearían para su preservación.
El edificio más antiguo de la Gran Manzana
El destino elegido fue el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, más conocido como MET, gracias a los esfuerzos del doctor Henry G. Fischer y de Thomas Hoving. La donación fue formalmente aceptada en 1967, y en 1968 el doctor Fischer viajó a Egipto para gestionar el traslado. Las piezas llegaron a Nueva York el 21 de agosto.
Tras su llegada al continente americano, los bloques fueron almacenados y estudiados detenidamente para analizar tanto la viabilidad estructural como sus propiedades químicas. El templo permaneció almacenado hasta septiembre de 1974, cuando fue trasladado al museo.
Bloques almacenados del templo de Dendur
El templo de Dendur fue instalado en el ala Sackler del museo respetando la orientación original de este a oeste. El nombre del ala fue retirado en 2021 por la relación de la familia Sackler con la epidemia de opioides del país.
Construcción del ala que acogería el templo
Este espacio de acero y cristal permite que el templo sea visto desde el exterior y, además, la estancia está aclimatada para garantizar las condiciones que el monumento necesita para su mejor conservación. Las piezas fueron restauradas y aquellas que estaban rotas, reparadas antes de iniciar el ensamblaje.
Ensamblaje del templo de Dendur
Tras ser reconstruido, el templo fue cubierto con lonas mientras finalizaban las obras del museo, ya que se instaló antes del cierre de la sala. El espacio abrió al público en 1978 y ha sido desde entonces una de las piezas más importantes de la institución.