Autorretrato con monos de Frida Kahlo
Artistas mexicanos se plantan ante el traslado de Frida Kahlo y gran parte de su obra a España
La Colección Gelman, con piezas de Rivera, Siqueiros e Izquierdo, saldrá temporalmente del país en junio bajo la gestión de Banco Santander, mientras el gobierno asegura su regreso en 2028
La Colección Gelman, uno de los conjuntos más relevantes del arte moderno mexicano, ha vuelto a situarse bajo los focos del debate cultural y legal. Su inminente traslado a la ciudad española de Santander ha generado la repulsa del mundo del arte en México por temor a perder de manera definitiva parte de su patrimonio artístico.
Compuesta por cerca de trescientas piezas, incluye obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, María Izquierdo y otros artistas del siglo XX, así como una selección de fotografía mexicana de Guillermo Kahlo, Graciela Iturbide o Lola Álvarez Bravo.
En enero de 2026, Banco Santander alcanzó un acuerdo con la familia Zambrano para la gestión a largo plazo de la colección, que pasará a denominarse Colección Gelman Santander.
El Faro Santander
Según el banco, la Fundación Banco Santander se encargará de la conservación, investigación y exhibición del acervo. La institución adelantó que algunas obras serán presentadas en Faro Santander, espacio cultural inaugurado este año en la ciudad cántabra, y que la colección también será exhibida en museos internacionales.
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, destacó la cooperación entre España y México y la intención de reforzar la difusión internacional del arte mexicano. La Fundación Banco Santander recordó que su labor de mecenazgo incluye más de mil piezas que van desde el siglo III a. C. hasta la actualidad, con programas de investigación, conservación y difusión cultural.
El marco legal mexicano
Al mismo tiempo, el caso ha generado interrogantes sobre la legalidad de la salida temporal de obras mexicanas con declaratoria de Monumento Artístico. En total, treinta piezas de la colección cuentan con esta categoría, incluyendo once lienzos de Frida Kahlo.
La Ley Federal sobre Monumentos establece que estas obras pueden salir del país solo de manera temporal, con licencias registradas públicamente, y que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) debe garantizar su regreso.
el famoso autorretrato de Frida Kahlo titulado 'Autorretrato como tehuana' o 'Diego en mi mente'
En marzo de 2026, casi 400 especialistas y académicos del arte, difundieron una carta pública criticando la manera en que se ha gestionado la Colección Gelman. El documento señalaba que varias obras, especialmente los once lienzos de Frida Kahlo con declaratoria de Monumento Artístico, no deberían salir del país de forma indefinida.
Los firmantes recordaban que la legislación mexicana exige que las exportaciones temporales se registren públicamente y que el INBAL garantice su retorno. Además, señalaban que otras piezas de Rivera, Orozco o Siqueiros cuentan con permisos distintos, lo que hace que la situación de Kahlo sea especialmente sensible. La carta exigía transparencia y alertaba sobre el riesgo de crear precedentes legales que afecten la protección del patrimonio cultural.
La posición del Gobierno de México
Ante la polémica, la Secretaría de Cultura mexicana aclaró que la colección no se ha vendido, que sigue siendo propiedad de coleccionistas mexicanos y que regresará al país en 2028.
La secretaria Claudia Curiel de Icaza explicó que el acuerdo con la Fundación Banco Santander es exclusivamente operativo: la entidad bancaria se encargará de la conservación, aseguramiento y exhibición internacional, pero no adquiere la propiedad de las obras.
Actualmente, una selección de la colección se exhibe en el Museo de Arte Moderno de Chapultepec, donde ya la han visitado más de 50.000 personas. El traslado a Santander está programado para junio, como parte del acuerdo de gestión que contempla itinerancia internacional y supervisión técnica del INBAL, con la obligación de retorno conforme a la Ley Aduanera.
Retrato de Natasha Gelman
Desde 2010, la Colección Gelman ha salido del país más de treinta veces con permisos correspondientes, subrayando que el mecanismo no es excepcional. Una realidad que pone de relieve posibles rencores o mero rechazo a que, en este caso, la Colección aterrice en España.
Su itinerancia internacional permite la difusión del arte mexicano, pero también plantea preguntas sobre el equilibrio entre la gestión privada y la protección legal del patrimonio nacional.
El acuerdo con Banco Santander ha generado un debate sobre cómo se regula la custodia de obras declaradas Monumento Artístico, y sobre la transparencia de los procedimientos. Mientras tanto, la colección sigue siendo visitable en México y, a partir de junio, comenzará su exhibición en España.