El Ministerio de Cultura de Italia ha anunciado el hallazgo de 31 fragmentos de pinturas murales de los siglos XIV y XV
Italia recupera varios fragmentos de frescos renacentistas destruidos en la II Guerra Mundial
Tras un ataque aliado en la Segunda Guerra Mundial los valiosos murales renacentistas quedaron reducidos a decenas de miles de fragmentos
El Ministerio de Cultura de Italia ha anunciado este lunes el hallazgo e identificación de 31 fragmentos de pinturas murales de los siglos XIV y XV que fueron destruidas por los bombardeos de 1944 durante la Segunda Guerra Mundial.
Los restos recuperados pertenecen a la Capilla Ovetari, situada en la cabecera de la Iglesia de los Eremitas de Padua, situada en las proximidades de la popular capilla de los Scrovegni, que alberga uno de los ciclos de Giotto mejor conservados.
Gracias a estas averiguaciones se han podido recuperar restos de obras de maestros como Andrea Mantegna, Niccolò Pizzolo, Antonio Vivarini y Giovanni d'Alemagna, figuras esenciales del Renacimiento del siglo XV en la región del Véneto, anunció el ministerio en un comunicado.
La identificación de las piezas ha sido posible gracias al Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de los Bienes Culturales (ICCROM), en cuyos archivos, situados en Roma, se realizó una exhaustiva investigación documental para poder catalogarlos.
Murales de la capilla dañados por los bombardeos
Alessandro Giuli y Aruna Francesca Maria Gujral, el ministro de Cultura y la directora general del ICCROM, respectivamente, visitaron este lunes la iglesia para presentar el proyecto de recuperación y el retorno simbólico de las piezas a su sede original.
Las autoridades han acordado integrar estos restos en su contexto original mediante «soluciones innovadoras», que abarcan el uso de tecnologías digitales y técnicas de restauración de última generación para completar las lagunas visuales de los murales.
La Capilla Ovetari sufrió en 1944 una de las pérdidas culturales más graves del patrimonio italiano al quedar reducidos sus frescos a decenas de miles de fragmentos tras un ataque aéreo aliado.
Este nuevo proyecto, según explicó el ministerio en un comunicado, busca utilizar la reconstrucción artística no solo como un logro técnico, sino como un símbolo de «cohesión social».