Uno de los conciertos de Rosalía en el Movistar Arena de Madrid
Rosalía y Live Nation vetan a los fotoperiodistas de sus conciertos: «Es absurdo y discriminatorio»
La exclusión de fotógrafos profesionales en la gira 'Lux Tour' reabre el debate sobre el control de la imagen en los grandes espectáculos y la libertad de prensa en eventos culturales masivos
A menudo considerados los ojos del público en los espectáculos musicales, los fotoperiodistas constituyen una pieza clave del engranaje informativo. Su trabajo permite inmortalizar expresiones, gestos y emociones de los artistas desde distintos puntos de vista. Una realidad que Rosalía y la promotora Live Nation están restringiendo en el marco de la gira Lux Tour.
En ciudades como París, Zúrich, Milán, Madrid, Lisboa y, ahora, Barcelona, la artista no está permitiendo el acceso de fotoperiodistas acreditados. Una decisión que ha generado polémica y malestar en el sector gráfico del periodismo. Con ello, las imágenes de los espectáculos quedan bajo un control casi exclusivo de la producción, limitando la pluralidad visual sobre la artista.
Rosalia durante un concierto en el Palau Sant Jordi de Barcelona
Las imágenes que ilustran los artículos sobre la cantante, como ocurre en este caso, solo pueden obtenerse a través de la promotora Live Nation o mediante fotografías tomadas por el público asistente.
Antes del inicio de la gira, Live Nation solicitó a los fotógrafos profesionales el envío de sus porfolios. Sin embargo, días después la promotora comunicó que no se permitiría el acceso a ningún fotógrafo profesional.
La organización ha justificado oficialmente la decisión aludiendo a necesidades técnicas del espectáculo. Según su versión, se trata de una producción de alto componente visual y coreográfico en la que se busca evitar interferencias de cámaras externas en el foso.
La promotora y el equipo de la artista han optado por distribuir únicamente material gráfico oficial, realizado en esta gira por la fotógrafa Sharon López, con el objetivo de garantizar que solo se difundan imágenes seleccionadas y aprobadas.
El debate sobre el derecho a la información
Sindicatos y asociaciones de periodistas han lamentado la decisión y han expresado su preocupación al considerar que «los fotoperiodistas no pueden ser sustituidos por la fotografía promocional».
La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) viene denunciando desde hace años este tipo de prácticas y reclama el respeto al trabajo del fotoperiodismo y al derecho de la ciudadanía a recibir una información de calidad, contrastada, rigurosa y plural, tal y como recogen el artículo 20 de la Constitución y el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Rosalia durante un concierto en el Palau Sant Jordi de Barcelona
En este contexto, el conflicto trasciende lo estrictamente organizativo y abre un debate de fondo sobre los límites del derecho a la información en espectáculos de gran formato. La tensión se sitúa entre el derecho de admisión y gestión de la imagen en recintos privados y el interés público que generan eventos de esta magnitud.
Aunque un estadio o pabellón sea de titularidad privada, su uso como espacio de eventos culturales masivos lo convierte, de facto, en un recinto de acceso público. Sin embargo, la promotora mantiene la potestad de fijar las condiciones de acceso y de controlar la difusión de la imagen del artista.
Las organizaciones profesionales sostienen que, por la dimensión económica y social de los grandes conciertos, la cobertura informativa «debería estar garantizada». Consideran que estas restricciones suponen una «erosión progresiva del trabajo gráfico y de la libertad de prensa».
Sindicatos de periodistas y asociaciones de fotógrafos denuncian esta práctica como una forma de «censura» o de «vulneración» del ejercicio profesional, en un contexto en el que los grandes espectáculos tienden a reforzar el control absoluto de su imagen pública y a reducir el papel de la prensa gráfica.