La ópera 'Innocence'
Cuando la ópera enfrenta la realidad social: de las matanzas escolares al drama del suicidio
Tres óperas contemporáneas abordan el trauma, la presión social y la salud mental desde lenguajes escénicos que sitúan el drama personal en el centro de la creación lírica actual
«La ópera es la verdad de la mentira; el cine es la mentira de la verdad», dijo Ramón Gómez de la Serna. Desde el 4 de abril, Innocence se representa en el Metropolitan de Nueva York. Considerada una obra maestra moderna, la ópera de la finlandesa Kaija Saariaho, con libreto de Sofi Oksanen, se adentra en las secuelas de una matanza en un instituto, algo a la orden del día en EE.UU. No se limita al contorno de la brutalidad de los hechos, sino que ahonda en la superación del trauma.
La obra alterna los preparativos de una boda en la Finlandia contemporánea con el recuerdo del tiroteo ocurrido en una escuela internacional una década antes. El hermano del autor de los disparos y conocedor del plan se casa con una mujer rumana sin saber que una de las camareras es superviviente del ataque. La temática, poco habitual en el repertorio operístico, ha despertado un notable interés por el tratamiento del trauma y la memoria.
La ópera 'Innocence'
La música y la dramatización articulan el camino de la ópera hacia la narración de historias profundas y emotivas. Este género teatral musical combina música, canto, drama, poesía y artes plásticas para abordar, en su mayoría, pasiones y tragedias amorosas, mitologías y leyendas, la muerte y el destino, o la vida cotidiana y la sátira.
No existe una norma ni unos límites estrictos: todo es interpretable y puede transformarse. En ocasiones, como sucede aquí, la ópera se utiliza como herramienta de denuncia y reflexión sobre realidades sociales que apuntan a una deriva preocupante. El caso de Innocence no es aislado. Con anterioridad se han representado otras óperas con vocación crítica, orientadas a visibilizar problemas contemporáneos.
'Last Days', la cara oscura de la fama
Last Days, de Oliver Leith y con libreto de Matt Copson, aborda el suicidio como consecuencia de una profunda alienación y como crítica al ecosistema de la fama. La obra es una adaptación de la película homónima de Gus Van Sant (2005), que recrea de forma ficcionada los últimos días de una estrella de rock inspirada en Kurt Cobain.
Blake, un músico recién salido de rehabilitación, se encierra en su casa mientras es acosado por fans, agentes y su mánager. En ese contexto de aislamiento progresivo, deriva hacia el suicidio. La ópera se estrenó en el Linbury Theatre de la Royal Opera House de Londres en 2022.
La ópera 'Last Days'
La partitura de Leith destaca por la incorporación de sonidos cotidianos –timbres, bolsas de basura o el vertido de cereales en un cuenco–, con los que construye una atmósfera trivial y melancólica. El suicidio aparece aquí como desenlace de una desesperación silenciada, mientras el entorno permanece anclado en lo cotidiano.
Last Days plantea una crítica a la incapacidad de la sociedad para detectar el colapso mental cuando se asocia al éxito, y cuestiona la cultura de la fama como forma de desajuste social. El vestuario de Balenciaga introduce una capa de ironía estética: la pobreza y el descuido convertidos en objeto de lujo.
'Contra Ana', el relato íntimo de la anorexia y la identidad
En España, cerca de medio millón de personas padecen algún trastorno de la conducta alimentaria (TCA) y, en los últimos años, se ha registrado un aumento de casos, acelerado por la pandemia. En formato de autoficción, la ópera Contra Ana, de Alma García, retrata esta realidad y profundiza en la anorexia.
La obra 'Contra Ana'
La obra parte de la experiencia personal de la autora. Se centra en el año que pasó ingresada, con 17 años, en una clínica de Barcelona, y reflexiona sobre la identidad y el impacto que este proceso ha tenido en su construcción personal. La pieza explora la búsqueda de respuestas y el papel que la sociedad puede tener en el desarrollo o mantenimiento de un TCA.
Más allá de la relación con la comida, la ópera aborda la lucha por la identidad, la destrucción emocional, los cánones estéticos y la necesidad de control en un entorno percibido como caótico.