Luis García Montero durante la entrevista
García Montero vuelve a cargar contra Muñoz Machado: «Hay tanta crispación que algo sensato es un escándalo»
El director del Instituto Cervantes aborda su relación con el presidente de la RAE durante una entrevista en La Revuelta y minimiza el conflicto entre ambas instituciones
En el marco de la presentación de su nuevo libro La mejor edad, Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, acudió ayer a La Revuelta. Su intervención no pasó desapercibida. El poeta granadino no se anduvo con medias tintas y volvió a pronunciarse sobre una de las polémicas más sonadas de la literatura española.
En el interludio de la entrevista, David Broncano le preguntó por su «pelea» con Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española. García Montero negó la existencia de ese enfrentamiento. Aun así, afirmó, en tono jocoso: «Hace unos meses que el director de la RAE y yo no tenemos relaciones sexuales».
El ensayista también reflexionó sobre la crispación de la sociedad actual. «Vivimos en una situación tan crispada y de tanto nerviosismo que decir una cosa sensata se convierte en un escándalo. Me atreví a decir que prefiero que el director de la RAE sea alguien que se dedique a la lengua y a la academia», indicó.
Broncano, tratando de arrancarle palabras aún más punzantes, insistió en que muchos catedráticos se posicionaron con Muñoz Machado, pero García Montero se mostró tajante: «Hay muchos académicos muy amigos que han preferido quedarse al margen».
Restando importancia al conflicto, el poeta granadino incidió en los intereses del Instituto Cervantes, lejos de la polémica. «Nosotros nos dedicamos a defender el idioma español en una comunidad de 600 millones de hablantes y estamos muy orgullosos de enseñar español en Francia, Alemania… Eso es lo que a nosotros nos interesa», afirmó.
Tras ser preguntado por la posibilidad de un acercamiento, concluyó que por su parte «la cosa se va a quedar ahí». El enfrentamiento entre García Montero y Muñoz Machado ha derivado en una de las mayores crisis recientes entre dos instituciones clave del español.
El origen
El conflicto estalló tras unas declaraciones de García Montero en las que cuestionó el perfil profesional de Muñoz Machado, al que vinculó con grandes intereses empresariales. La Academia respondió con un comunicado firme en el que calificó esas palabras de ofensivas y defendió la trayectoria de su director.
La tensión se hizo visible en foros internacionales como el Congreso Internacional de la Lengua Española, donde ambos coincidieron sin rebajar el tono. El episodio evidenció que el choque iba más allá de un cruce verbal.
El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado
Sobre la mesa aparecen discrepancias profundas sobre el papel de cada institución y sobre la gestión de iniciativas comunes, como la elección de sedes o el liderazgo en los grandes encuentros del ámbito lingüístico.
El trasfondo del conflicto remite a dos concepciones distintas del idioma. El Cervantes, bajo la dirección de García Montero, apuesta por una visión más abierta a la diversidad y a los cambios sociales. La RAE, con Muñoz Machado al frente, mantiene una línea más normativa y cautelosa ante ciertas transformaciones.
El resultado es un pulso institucional que mezcla diferencias ideológicas, rivalidad por la influencia cultural y un deterioro evidente en las relaciones entre ambas entidades.