La famosa pirámide del Museo del Louvre
El parlamento francés pide un sistema de elección para el director del Louvre como en el Prado o en el British
El informe defiende un sistema más transparente con un proceso de selección y la participación del consejo de administración y miembros del parlamento. Hasta ahora, el cargo es designado por decreto del Elíseo
Un informe del parlamento francés ha solicitado un cambio en el modelo de designación del director del Louvre, quien hasta ahora es elegido directamente por el poder ejecutivo, es decir, el presidente francés. El informe aboga por un modelo similar al del Museo del Prado o el British Museum en los que sus responsables deben de pasar por un proceso de selección.
Esa es una de las cuarenta recomendaciones del informe que se ha publicado hoy y ha sido aprobado por unanimidad, después de meses de investigación de una comisión parlamentaria y más de un centenar de audiencias que analizaron las deficiencias que permitieron el robo del pasado octubre.
El texto ha criticado también «la falta de supervisión por parte del organismo rector (el Ministerio de Cultura) respecto a las decisiones de la dirección» del Louvre y ha achacado las deficiencias al hecho de los directores del museo –al igual que de otras instituciones– sean nombrados por decreto del Elíseo.
Por tanto, entre sus principales sugerencias está la revisión del proceso de nombramiento, para el que defienden un proceso más transparente que involucre al consejo de administración y a miembros del parlamento.
La conclusión del documento es que el robo de ocho joyas de la Corona –con un valor de 88 millones de euros– en octubre de 2025 puso de manifiesto «fallos profundos» y una «fragilidad sistémica» en el modelo de seguridad de los museos franceses.
Asimismo, denuncia que la seguridad del recinto –con 70.000 metros cuadrados abiertos al público de sus 244.000– fue relegada durante años frente a prioridades «más visibles», como los eventos culturales y la atracción masiva de visitantes.
Los diputados Alexis Corbière y Alexandre Portier, relator y presidente de la comisión, han destacado en rueda de prensa que el robo no fue un hecho aislado, sino el síntoma de un sistema «agotado».
«La hiperpresidencia es un verdadero problema»
«La gobernanza de los establecimientos públicos nacionales debe repensarse», consideró Portier, al asegurar que «la opacidad de ciertos procedimientos de nombramiento contribuye a difuminar las líneas de responsabilidad. La hiperpresidencia es un verdadero problema».
Según el informe, en 2024 apenas el 23% de los museos franceses contaban con planes de emergencia y poco más de la mitad contaban con sistemas de videovigilancia.
La comisión ha criticado en especial la gestión del Louvre bajo la dirección de Laurence des Cars, quien estaba al frente en el momento del robo, señalando retrasos de hasta 27 meses en la implementación del plan director de seguridad. Desde febrero, el director del museo es Christophe Leribault.
«En 2021, un plan director de seguridad había sido establecido por Jean-Luc Martinez, el predecesor de Laurence des Cars (...) 20 a 27 meses han sido perdidos para implementarlo», denunció Corbière, para quien «este tiempo perdido podría haber modificado las cosas».
Entre las recomendaciones, figura aumentar los fondos destinados a seguridad de 30 a 50 millones de euros anuales; reforzar los equipos especializados del Ministerio de Cultura; y mejorar la formación y las condiciones de los agentes de vigilancia, cuyos efectivos se redujeron un 18% entre los años 2012 y 2024.
El informe ha advertido también sobre la evolución de las amenazas, con delincuentes cada vez más interesados en oro, piedras preciosas y piezas fácilmente revendibles, así como sobre el aumento de los ciberataques contra sistemas de venta de billetes y control.
Los diputados también han alertado sobre los efectos de la sobrecarga turística en los museos franceses, que recibieron 73 millones de visitantes en 2023. Según el texto, la presión sobre las infraestructuras y el personal contribuye al deterioro de las obras y debilita la vigilancia.
Finalmente, la comisión ha rechazado propuestas para ampliar la presencia de personal armado en los museos y defendió, en cambio, una «respuesta realista» basada en más recursos y mejor coordinación.