Carlo Ginzburg
Muere Carlo Ginzburg, referente de la microhistoria, a los 87 años
Los principales medios italianos confirman el fallecimiento del historiador, autor de El queso y los gusanos, figura clave en la renovación de la historiografía contemporánea
El historiador italiano Carlo Ginzburg ha muerto a los 87 años, según han confirmado los principales medios de comunicación en Italia. La noticia, difundida en primer lugar por la prensa del país, ha sido recogida de forma inmediata por cabeceras internacionales y ha reactivado el interés por la obra de uno de los grandes renovadores de la historiografía del último siglo.
Nacido en Turín en 1939, Ginzburg es una de las figuras centrales de la llamada microhistoria, una corriente que rompió con la tradición de la gran narrativa histórica centrada en reyes, batallas o procesos políticos generales. Su propuesta consistió en lo contrario: reducir el foco al máximo, analizar casos muy concretos —a veces marginales— para reconstruir desde ahí las estructuras sociales, culturales y mentales de una época.
Carlo Ginzburg
La microhistoria, de la que Ginzburg fue uno de sus principales impulsores junto a otros historiadores italianos, supuso un cambio de paradigma en la disciplina. Frente a la idea de una historia basada en grandes tendencias abstractas, este enfoque defendía que los detalles aparentemente insignificantes podían revelar conflictos de poder, sistemas de creencias o formas de vida que los relatos tradicionales pasaban por alto.
Su obra más influyente, El queso y los gusanos, publicada en 1976, reconstruye el universo intelectual de un molinero del siglo XVI juzgado por la Inquisición. A partir de un expediente judicial, Ginzburg desentraña cómo circulaban las ideas religiosas y populares en la Europa moderna, y cómo podían ser reinterpretadas fuera de los marcos oficiales.
Este método, basado en la lectura minuciosa de fuentes fragmentarias, tuvo una enorme repercusión en la historiografía posterior. La microhistoria abrió la puerta a nuevas formas de investigación en historia cultural, antropología histórica y estudios de la vida cotidiana, influyendo en generaciones de investigadores en Europa y Estados Unidos.
Portada de 'El queso y los gusanos'
Ginzburg desarrolló su carrera académica en universidades como Bolonia, California o Princeton, y su trabajo se caracterizó por un enfoque interdisciplinar, en el que la historia dialoga con la filosofía, la filología y la antropología.
Con su muerte desaparece una de las figuras más influyentes del pensamiento histórico contemporáneo, responsable de haber desplazado el centro de gravedad de la disciplina hacia los márgenes, las voces anónimas y los detalles que, durante décadas, habían quedado fuera del relato oficial.