Los jugadores de la selección española escuchan el himno antes del partido frente a Cabo Verde
Japón lidera un ranking de entonación de himnos en el Mundial y España caería eliminada en fase de grupos
Un análisis de ActionNetwork basado en inteligencia de audio sitúa al país nipón en cabeza y a Ecuador en última posición tras medir precisión tonal y participación en los himnos nacionales de las 48 selecciones
Con o sin letra, junto a los colores del país, el himno nacional es una de las mayores señas de identidad de las selecciones en las competiciones deportivas, en este caso en el Mundial de 2026. Justo antes de los partidos, futbolistas y aficionados se unen para corear al unísono la melodía que representa a su país, pero no es solo música; también es emoción y unidad. La plataforma Action Network, una de las líderes en analítica deportiva, ha analizado la afinación y la interpretación de los himnos para elaborar una curiosa clasificación.
La mayoría de los himnos se desarrollan bajo una temática muy similar, centrada en glorificar la historia, la soberanía y la unión de un pueblo. Pero no en todos los casos. De las 48 selecciones que participan en el Mundial 2026, solo España y Bosnia-Herzegovina carecen de letra oficial en sus himnos.
El ranking
Según la clasificación fruto del análisis, Japón sería la campeona del Mundial, seguida de Curazao e Irán. En el extremo opuesto figuran Ecuador, Panamá, Argentina y España.
La ciencia de los himnos
El estudio de Action Network se basa en el uso de un software de aislamiento vocal y detección de tono para establecer qué selección entonó su himno con mayor afinación. Cada nación recibió una puntuación combinada de 0 a 1 calculada a partir de cuatro componentes: precisión tonal, participación, riqueza melódica y estabilidad tonal.
En el Mundial 2026, el himno de Japón, Kimigayo, ha cobrado gran relevancia por varios motivos. Antes de los encuentros, el seleccionador nipón, Hajime Moriyasu, ha roto en llanto mientras sonaba la melodía nacional. Su gran solemnidad se ha viralizado en redes sociales y se ha transformado en un símbolo de orgullo patrio.
Moriyasu ha confesado que siente que «toda la historia de Japón cae sobre él» y que recuerda con profunda melancolía a los compatriotas que perdieron la vida en las guerras del pasado.
La parte media de la tabla
La interpretación del himno por parte de jugadores y aficionados japoneses también ha acaparado parte de la atención. La sincronización al entonar la melodía nacional ha sido motivo de alabanza por parte de aficionados neutrales. Japón obtuvo la máxima puntuación en estabilidad tonal, es decir, sus aficionados y jugadores sostuvieron las notas sin fluctuaciones durante todo el himno. También registró una participación del 82 %.
En ese ámbito, Argentina, que ha quedado 46.ª, y España, que se sitúa 45.ª, han sido las selecciones con mayor dificultad para sostener las notas con firmeza. Además, España solo cuenta con un índice de participación de apenas el 20 %, un dato que podría estar relacionado con la ausencia de letra oficial en la Marcha Real.
El análisis también deja otros datos llamativos. Irán fue la selección con mayor precisión tonal de todo el torneo, al alcanzar un 92,9 % en la interpretación de su himno, aunque su índice de participación se quedó en el 39 %. En el extremo opuesto figuró Colombia, con un 52,7 %, el registro más bajo en afinación.
Los últimos clasificados
Estados Unidos y Sudáfrica lideraron la clasificación en índice de participación, ya que aficionados y jugadores cantaron el 87 % de sus respectivos himnos, mientras que Túnez cerró la tabla con apenas un 19 %. Además, las 48 selecciones obtuvieron la máxima puntuación en riqueza melódica, un indicador que confirma que todas interpretaron sus himnos con variaciones tonales y no de forma monocorde.
Para obtener la muestra, se recopiló un fragmento del himno de cada nación durante uno de los encuentros del Mundial 2026 en los que no se contó con un artista profesional, con el objetivo de analizar únicamente la interpretación de jugadores y aficionados.
Aunque se trata de un análisis elaborado mediante inteligencia artificial y basado exclusivamente en parámetros musicales, el estudio demuestra que los himnos también pueden convertirse en un elemento de comparación entre las selecciones más allá del terreno de juego.