Imagen del astro Sol
EL ESPAÑOL DESDE DENTRO
¿Por qué decimos hace 'un sol de justicia'? ¿Qué tiene que ver lo justo o injusto?
El origen de la expresión está vinculado a la divinidad. Actualmente existen dos teorías plausibles que harían que la locución haya llegado hasta nuestros días
No hay verano que no se oiga la expresión cae o hace 'un sol de justicia', que decimos cuando el astro aprieta y, en consecuencia, hace un calor asfixiante que quema. ¿Pero de dónde sale esta locución? ¿Cuánto de justo o injusto es que nos abrasemos en verano? ¿Qué tiene que ver la Justicia con el sol?
Existen dos teorías acerca del origen de esta expresión pero amabas están relacionadas con la divinidad. La primera y más antigua la encontramos en la Biblia, concretamente en el versículo de Malaquías 4:2 del Antiguo Testamento que dice así: «Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada». Un texto que, según las interpretaciones, profetiza la llegada de Jesuscristo a la Tierra como salvador, para traer la luz frente a la oscuridad; justicia, con un nuevo orden moral; y gozo de una nueva vida, para aquellos que lo reciban. Otras, interpretan este pasaje como el día del juicio final en el que el sol encarna la luz divina, que trae redención y salvación.
La segunda teoría es menos positiva y enmarca la expresión en el castigo. Los estudiosos sitúan su origen en la Inquisición de la Edad Media. En aquella época dejar al condenado expuesto al sol durante horas o días era una práctica de tortura habitual y para escarnio del reo. Con ella se pretendía que fuera el mismo sol quien actuara como juez y verdugo y 'castigara' a los condenados más o menos severamente, provocándoles deshidratación y quemaduras graves.
Sea como fuere, lo cierto es que el culto al sol ha estado y está presente en muchas civilizaciones que lo posicionan como vínculo entre lo divino y lo terrenal. En la antigua Mesopotamia, por ejemplo, el Sol estaba vinculado a Utu, una deidad que representaba la justicia. El sol aporta calor, crea vida y la quita. Esta unión de ideas ha hecho que el sol se asocie siempre con la justicia divina y por ello se crearan expresiones como el 'sol de justicia' de Malaquías o los juicios divinos de la Inquisición.
Hoy en día la expresión mantiene esa solemnidad que le da la palabra 'justicia', pero la carga religiosa tiene mucho menos peso cuando la empleamos, tanto que la expresamos de forma cotidiana sin reparar en nada más que en su significado actual: que estamos padeciendo un calor abrasador. Lo de que sea más o menos justo sufrirlo ya lo dejamos a juicio del lector.