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Carro de bronce tartésico, se trata del principal hallazgo de la reciente campaña en Casas del Turuñuelo.

Carro de bronce tartésico, se trata del principal hallazgo de la reciente campaña en Casas del Turuñuelo.RTVE

Un carro de bronce arroja más luz al enigma de Tartessos

Se trata de un carro de bronce con finalidades aún por determinar. Algo nunca visto en la Península Ibérica.

una gran conmoción ha sacudido a la comunidad arqueológica e histórica española, con el reciente hallazgo de un carro de bronce en el yacimiento de Casas del Turuñuelo. Una pieza sin precedentes en nuestro territorio.

Tesoro del Carambolo. Cuyo hallazgo en 1953 supuso el redescubrimiento de Tartessos.

Tesoro del Carambolo. Cuyo hallazgo en 1953 supuso el redescubrimiento de Tartessos.Wikimedia

El suceso ocurrió en el yacimiento perteneciente a la cultura de Tartessos y ubicado en las proximidades de la localidad de Guareña, en la provincia de Badajoz, Extremadura.

El sitio arqueológico se caracteriza por su famosa hecatombe, en la que se hallaron los restos de 52 caballos, cuatro vacas, cuatro cerdos y un perro. Además del hallazgo en 2023 de una serie de rostros escultóricos, los primeros que proceden de la cultura tartésica. Entre otras piezas sorprendentes.

Ahora, el reciente hallazgo vuelve a ser revelador. Consta de un carro de bronce, adornado con dos grifos (seres mitológicos con cabeza de águila y cuerpo de león), además de un Aqueloo en la parte frontal (figura divina fluvial, aunque según expertos en este caso podría ser una reinterpretación con motivos asociados al Inframundo). Flanqueándolo hay dos atlantes que sujetan la 'caja' del carro.

Pese a lo inédito, su función está todavía por determinar. Aún así, su contexto se enmarca junto a la Habitación del Banquete, testimonio del ágape final del complejo. Junto a este se encontraron diversos materiales cerámicos.

Esto reaviva el debate, ¿qué era Tartessos? ¿Quiénes eran sus habitantes? ¿A qué se dedicaban?

Las referencias históricas son bastante vagas, e incluso legendarias. Heródoto habla de un rey, Argantonio (quien según el historiador reinó ochenta años). Este comerció con los griegos de la región de Focea y les ofreció asentarse allí tras la invasión persa de la ciudad en el siglo VI a.C.

Sin embargo, es justo que en ese siglo cuando la civilización tartésica colapsa, tal y como indican las numerosas hecatombes realizadas en el territorio correspondiente a dicha cultura.

Mapa que muestra la extensión de la civilización tartésica

Mapa que muestra la extensión de la civilización tartésicaWikimedia

Por tanto, no se sabe ni la historia de esta civilización, ni el por qué colapsó, ni su destino. De hecho se desconoce si se trataba de un reino, regido bajo un mismo rey, o si fue más bien una cultura extendida por la zona del Guadiana y del Guadalquivir con un sistema de gobierno ajeno a una monarquía.

Solo se sabe a ciencia cierta que estaban plenamente imbuidos en las redes comerciales del Mediterráneo del momento, lo que permitió el florecimiento y desarrollo de su cultura, producto del mundo indígena peninsular y el mundo oriental.

Vemos así la influencia oriental en los hallazgos de altares de piel de toro, elemento perteneciente al mundo fenicio (los cuáles establecieron varias colonias en el sur peninsular a partir del siglo XI a.C, destacando la fundación de Gadir, actual Cádiz). Así como la constancia tanto en fuentes históricas, como arqueológicas de un comercio con el mundo griego.

A estas zonas probablemente haya que añadirle Ertruria, dadas las similitudes del hallazgo con artefactos similares de dicha región. Sin embargo, todavía es pronto definir su origen, pues es necesaria la restauración, documentación, dibujo y análisis de las piezas halladas.

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