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Detalle del cartel de la corrida taurina de Vallauris 1956, por Pablo PicassoCOMUNIDAD DE MADRID

La exposición que repasa la historia de los carteles taurinos con obras de Botero, Picasso o Norman Foster

El cartel de los toros de vanguardia: de Picasso a Barceló se podrá visitar desde este miércoles en el Museo Picasso-Colección Eugenio Arias de Buitrago del Lozoya hasta el 8 de diciembre

La exposición 'El cartel de los toros de vanguardia: de Picaaso a Barceló' recorrerá la historia de los diseños de los carteles taurinos con hasta 60 obras firmadas por artistas como Fernando Botero, Pablo Picasso o Norman Foster, entre otros, que se podrá visitar desde este miércoles en el Museo Picasso-Colección Eugenio Arias de Buitrago del Lozoya hasta el 8 de diciembre.

La muestra, comisionada por Àngela Suau Gomila y Fernando González Viñas, propone un recorrido por la evolución de este formato gráfico desde la tradición histórica hasta su renovación contemporánea a cargo de multitud de autores, destaca la Comunidad de Madrid en un comunicado.

Este formato, nacido como anuncio impreso, pronto se convirtió en un soporte privilegiado para comprender la evolución de la imagen pública, la cultura popular y también la publicidad en España. El primer cartel conservado en España, fechado en 1737, anunciaba una corrida en Madrid susituyendo la palabra escrita por la voz del pregonero.

Cartel de la corrida taurina de Vallauris 1956, por Pablo PicassoCOMUNIDAD DE MADRID

Con el paso del tiempo, aquellos impresos fueron incorporando viñetas, escenas de lidia, marcos ornamentales y recursos gráficos cada vez más complejos para llegar a convertirse en una imagen «de gran capacidad expresiva». En sus composiciones se condensa el acontecimiento, la plaza, los nombres de los protagonistas, la expectación popular y la estética de cada época.

El «punto de inflexión» en este género lo marca Pablo Picasso, que realizó en Vallauris, entre 1954 y 1961, una serie de «obras fundamentales» para la historia gráfica de la tauromaquia. En ellas redujo el cartel a sus elementos esenciales, como la palabra, el lugar, el año y una imagen de enorme fuerza simbólica.

Barceló

A partir de ese «nuevo horizonte», el recorrido de la exposición se abre hacia la segunda mitad del siglo XX y las primeras décadas del XXI, momento en el que instituciones, ferias y plazas de toros comenzaron a encargar carteles a artistas contemporáneos como Eduardo Arroyo, Guillermo Pérez Villalta, Josep Guinovart, Navarro Baldeweg o Danh Vo, entre otros.

Por su parte, Miquel Barceló adquiere una especial relevancia. Su aproximación a la tauromaquia, de carácter expresionista y matérico, transforma el ruedo en un espacio casi abstracto, en el que el toro, el gesto, la violencia y la fragilidad se funden en una misma intensidad plástica.