El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Cuentas y cálculos
Sánchez retiene los Presupuestos de 2027 a la espera de definir la fecha de las elecciones
El ministro de Hacienda ya desliza que puede que el Gobierno incumpla los plazos otro año más, pero que los presentarán antes de fin de año. Si así ocurre, el escenario es el de una derrota que motive un adelanto
El Gobierno iba a presentar los Presupuestos Generales de 2027 en el primer trimestre de este año. Después, en el segundo. Luego se cruzó la guerra de Irán y Pedro Sánchez pospuso unos meses más su aprobación en el Consejo de Ministros por la coyuntura internacional, según esgrimió. Y ahora dice que antes de fin de año.
Es el horizonte temporal que fijó este martes el ministro de Hacienda, Arcadi España, tras el Consejo de Ministros. «Se presentarán antes de que acabe el año para tramitarse con normalidad en el Congreso», afirmó.
El artículo 134.3 de la Constitución establece: «El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior». Es decir, antes del 1 de octubre.
Ello quiere decir que, si el Gobierno quisiera cumplir la Carta Magna por primera vez en toda la legislatura y abandonar su rebeldía constitucional, debería aprobar las cuentas públicas de 2027 en el Consejo de Ministros este mes de septiembre. Para después remitirlas al Congreso y allí empezar su negociación con los grupos parlamentarios y su tramitación.
El ministro España dio a entender ayer que tal vez el Ejecutivo no respete una vez más el calendario presupuestario. Pero reiteró que el Gobierno llevará los Presupuestos a la Cámara Baja antes de que acabe 2027. De ser cierto, es porque Pedro Sánchez está pensando adelantar las elecciones generales a los primeros meses de 2027, antes de las elecciones municipales y autonómicas del último domingo de mayo.
¿Por qué? Porque con la nula disposición actual de Junts a negociar las cuentas públicas y el resto de los socios de Sánchez pensando en las elecciones, el presidente sabe que si las lleva al Congreso, están abocadas a caer en el primer debate: el de las enmiendas a la totalidad. Si se diera la circunstancia de que los primeros Presupuestos que presenta el Ejecutivo en toda la legislatura son derrotados a las primeras de cambio, su responsable no podría hacer otra cosa que disolver las Cortes y convocar elecciones.
De ahí que, si finalmente da el paso de aprobar los Presupuestos y llevarlos al Congreso, es porque cuenta con que ese revés parlamentario le serviría como inicio de la campaña electoral. Si no tiene pensado adelantar los comicios, lo lógico es que no los lleve al Consejo de Ministros jamás, que también puede pasar.
En 2019, Sánchez convocó elecciones después de que el independentismo catalán tumbara sus Presupuestos para ese año, que iban a ser los primeros. «Entre las dos opciones, no hacer nada y continuar sin Presupuestos o convocar y dar la palabra a los españoles, elijo la segunda», señaló entonces.
En su comparecencia de fin de curso, a finales de julio, el presidente sostuvo: «Nuestra intención es presentarlos en 2026, nuestra voluntad es aprobarlos en 2026 y nuestra intención y voluntad es que las legislaturas, como siempre que he gobernado, duren lo que constitucionalmente se establece». Ni siquiera es cierto: en 2019 adelantó los comicios y en 2023, también. En cualquier caso, las declaraciones del ministro de Hacienda dejan en el aire esto último.
El lunes, como contó El Debate, el líder de los socialistas inauguró el curso parlamentario ante sus diputados, senadores y eurodiputados. Lo hizo con la fecha de las elecciones en el aire, pero cada vez más pistas. Más aún después de que, la semana pasada, él mismo se abriera a un «adelanto técnico», que sería una forma de disfrazar el final de la agonía y la manera de contentar a los candidatos a los ayuntamientos y comunidades, que quieren ir después de Sánchez a las urnas y no antes.
Durante su discurso, el presidente dejó claro que seguirá azuzando el miedo a la ultraderecha, como lleva haciendo en todas las citas electorales desde 2019. «Lo que vimos ayer en Sajonia (la victoria de Alternativa para Alemania en las elecciones en esa región de la antigua Alemania del Este) es un aviso y una constatación. El aviso de que la amenaza ultra, gracias en gran medida a la rendición de la derecha tradicional, gana terreno en Europa y en el mundo. Y también la constatación de que un Gobierno como el de coalición progresista como el español es más necesario que nunca. El mundo nos mira. Somos la vanguardia del avance frente a los reaccionarios», presumió.